Vivimos en una época en la que reaccionar desde la rabia parece casi un reflejo. Hacia los demás, hacia uno mismo o hacia aquello que no podemos cambiar. En un contexto donde la indignación ocupa cada vez más espacio y el resentimiento puede acabar convirtiéndose en una forma de mirar el mundo, resulta llamativo que una artista emergente construya su primer proyecto alrededor de una idea poco habitual: el odio no es la solución; es la razón por la que muchos se sienten atrapados.
"Toda mi vida me guié por el odio. Estaba resignada conmigo misma y con mi entorno. Había demasiadas cosas que no podía cambiar y, cuando eres adolescente, es fácil acabar creyendo que no hay salida. Cuando me preguntan cómo conseguí salvarme, siempre respondo lo mismo: dejé de elegir el odio y empecé a mirar mi vida desde otro lugar."
Ese es el punto de partida del nuevo EP “Echoes in My Blood” de Devah, un proyecto de tres canciones inspirado en experiencias reales que recorren distintas etapas de un mismo proceso emocional: el peso de la depresión en “To Depression”, la confrontación con el rencor hacia los demás y la reconciliación con uno mismo en “Hate is a Dead End”, y la decisión consciente de volver a elegir la esperanza en “Sonríe un poco más”.
Más que contar una historia de superación, el proyecto plantea una pregunta: ¿qué ocurre cuando dejas de permitir que el dolor decida quién eres?
"Ya pasé por un infierno. Uno que yo misma alimenté sin darme cuenta. No fue hasta que vi todo lo que podía perder cuando entendí que el odio no lleva a ninguna parte. No elegimos lo que nos ocurre, pero sí podemos elegir si eso formará parte de nuestra derrota o de nuestra victoria."
