OdinS y Riversa impulsan WiKeeper, una solución desarrollada en Murcia que integra sensores, control sectorizado y trazabilidad para el riego deportivo
La final del Mundial entre España y Argentina situó el estado del terreno de juego en el centro del debate. El césped del estadio de Nueva York/Nueva Jersey presentó una superficie seca y lenta, dificultó la circulación del balón y obligó a activar el riego durante la primera pausa de hidratación.
La situación resultó especialmente llamativa tras las intensas lluvias registradas en Nueva Jersey durante la jornada anterior. Pese al volumen de agua acumulado, el terreno apenas mostró signos de recuperación y mantuvo unas condiciones que tuvieron impacto en distintos momentos del encuentro.
Jugadores y técnicos ya habían advertido de la dureza de la superficie y de su rápida pérdida de humedad. El césped, además, había sido instalado de forma temporal sobre la superficie artificial utilizada habitualmente en el estadio.
El episodio pone de manifiesto la complejidad de mantener un campo deportivo de élite, donde la lluvia o la activación puntual de los aspersores no garantizan por sí solas unas condiciones óptimas.
“La cuestión no es regar más, sino regar mejor”
El comportamiento de un terreno de juego depende de variables como la humedad del suelo, la temperatura, la radiación solar, el viento, la evapotranspiración, el drenaje, la compactación y la intensidad de uso.
Estos factores tampoco afectan de manera uniforme a toda la superficie. Algunas zonas pueden secarse antes, retener más humedad o sufrir un mayor desgaste. Por este motivo, aplicar una misma programación a todo el campo puede generar desequilibrios, incluso cuando el volumen total de agua utilizado sea elevado.
“La cuestión no es regar más, sino regar mejor. Para ello, es necesario conocer qué ocurre en cada zona del campo, qué actuaciones se han llevado a cabo y cómo ha respondido el terreno. Cuando la experiencia del greenkeeper se combina con datos fiables se puede ajustar la gestión de forma más precisa, y comprobar si los resultados obtenidos son los esperados”, señalan desde OdinS.
WiKeeper apoya el trabajo del greenkeeper
Para responder a este reto, OdinS, empresa murciana especializada en soluciones IoT con más de 10 años de experiencia, y Riversa, empresa con casi 50 años de trayectoria en el sector del riego profesional, han desarrollado WiKeeper.
La solución consta de una aplicación que permite representar digitalmente el campo, ubicar aspersores y válvulas y agruparlos según las necesidades de cada zona, adaptando el riego al comportamiento real de la superficie, y evitando tratar el campo como un espacio uniforme. Además, permite integrar la información de sensores de suelo, crear programas, modificar ciclos y actuar de forma remota sobre áreas concretas.
La plataforma también registra las operaciones realizadas. Esta trazabilidad permite conocer qué sectores se activaron, cuándo se ejecutó cada programa, durante cuánto tiempo y con qué configuración. También facilita comparación entre jornadas, la revisión de protocolos y la detección de patrones antes de entrenamientos o partidos especialmente exigentes.
La solución se completa con un programador de riego profesional con válvulas que pueden accionarse de manera remota o físicamente en la misma instalación.
“Si el problema ya afecta al movimiento del balón o los jugadores, la respuesta llega tarde. Con la tecnología el objetivo es anticipar y corregir”, explican desde OdinS.
Clubes de primer nivel como la Real Sociedad, en sus instalaciones de Zubieta, y el Real Valladolid Club de Fútbol ya disfrutan de WiKeeper.
Tecnología desarrollada en Murcia
WiKeeper se desarrolla y fabrica en Murcia, una región donde la escasez de agua ha impulsado durante décadas soluciones para gestionar este recurso con mayor eficiencia.
Esta tecnología forma parte de una línea de trabajo más amplia de OdinS, que incluye desarrollos como WiGarden, del porfolio Irridea Smart, para el riego inteligente de parques y jardines, e Ingrovia, orientada al riego y fertirriego agrícola. Todas comparten el objetivo de medir, automatizar y tomar decisiones a partir de datos reales, optimizando el uso del agua y simplificando el trabajo de los profesionales a la vez que se mantiene la planta en el mejor estado posible.
