La entrada inicial para acceder a una vivienda en la Región de Murcia es cerca de un 64% inferior a la necesaria en Madrid
La compañía detecta un aumento del apoyo económico familiar y del desplazamiento de compradores hacia mercados con precios más asequibles
Comprar una vivienda en Murcia exige disponer previamente de 40.118 euros de ahorro, frente a los aproximadamente 111.000 euros necesarios en la Comunidad de Madrid. La diferencia, superior a 70.000 euros, convierte a la Región de Murcia en uno de los mercados más accesibles del país para acceder a una vivienda en propiedad.
Así se desprende de un análisis elaborado por Keller Williams España-Andorra, que calcula el ahorro previo necesario para adquirir una vivienda teniendo en cuenta tanto la parte del precio que habitualmente no financian las entidades bancarias como los impuestos y gastos asociados a la operación. El estudio pone de manifiesto que, aunque Murcia se sitúa entre las comunidades autónomas donde el acceso a la propiedad resulta más asequible que en otros grandes mercados, el esfuerzo económico inicial sigue siendo muy elevado para buena parte de los hogares.
Aunque las entidades financieras suelen conceder hipotecas de hasta el 80% del valor de compra de una vivienda, el comprador debe aportar con sus propios recursos el 20% restante, además de asumir los impuestos y gastos derivados de la operación. Ese desembolso inicial, que debe reunirse antes incluso de solicitar la financiación, supera los 100.000 euros en comunidades como Madrid y Baleares, mientras que en Murcia ronda los 40.000 euros, situándose entre los mercados donde el acceso resulta comparativamente más asequible.
"Con frecuencia observamos compradores perfectamente solventes desde el punto de vista financiero que podrían asumir sin dificultad la cuota mensual de una hipoteca, pero que necesitan varios años más para conseguir el ahorro previo exigido para formalizar la compra", explican desde Keller Williams España-Andorra.
Esto hace que, en la práctica, miles de familias puedan asumir una cuota hipotecaria similar —e incluso inferior— al precio que actualmente pagan por un alquiler, pero permanezcan fuera del mercado porque no disponen del capital inicial que exige la operación.
Esta nueva realidad está modificando el comportamiento de los compradores. Según los datos internos de Keller Williams, el 36% de las personas que aplazan la compra de una vivienda lo hace porque todavía no ha conseguido reunir el ahorro necesario para afrontar la entrada y los gastos de adquisición, pese a disponer de ingresos suficientes para asumir una cuota hipotecaria.
La dificultad para ahorrar está teniendo también un impacto directo sobre las familias. Según el análisis realizado por la compañía, el 78% de las operaciones de primera vivienda cerradas durante 2026 contó con algún tipo de ayuda económica de padres o familiares, mediante donaciones, préstamos o anticipos patrimoniales destinados a completar el desembolso inicial.
"Hace unos años la ayuda familiar era una circunstancia excepcional. Hoy forma parte de un número creciente de operaciones y, en muchos casos, marca la diferencia entre poder comprar una vivienda o tener que seguir esperando varios años más", añade Cromstedt.
La compañía detecta además un retraso progresivo en el acceso a la propiedad. La edad media de los compradores de primera vivienda gestionados por Keller Williams supera ya los 39 años, reflejando el mayor tiempo para reunir el ahorro necesario antes de iniciar una operación inmobiliaria.
Para Keller Williams, el mercado residencial está entrando en una nueva etapa en la que la capacidad de ahorro pesa tanto como la capacidad de financiación. "Comprar una vivienda sigue siendo el objetivo de miles de familias, pero el camino para conseguirlo ha cambiado. Entender esa realidad permitirá ofrecer un asesoramiento mucho más útil y adaptado a las necesidades actuales de los compradores", concluye Leonardo Cromstedt.
