Los abuelos que visiten el Museo acompañados de sus nietos disfrutarán de entrada gratuita.
En una sociedad en la que el tiempo parece escasear cada vez más, el Museo de la Felicidad quiere poner el foco en quienes llevan toda la vida regalándolo: los abuelos. Coincidiendo con el Día Internacional del Abuelo, el Museo impulsa una jornada especial para reivindicar el valor del tiempo compartido entre generaciones, uno de los pilares del bienestar emocional y de algunos de los recuerdos más felices de nuestra vida.
La iniciativa llega en un contexto en el que los abuelos desempeñan un papel esencial en miles de hogares españoles. Según la OCDE, España se encuentra entre los países europeos donde los abuelos tienen una mayor implicación en el cuidado diario de sus nietos, reflejo de un modelo familiar en el que varias generaciones siguen sosteniéndose mutuamente. Más allá de la ayuda cotidiana, el Museo quiere reivindicar el valor de ese vínculo desde otra perspectiva: la de disfrutar del tiempo juntos, sin prisas, obligaciones ni rutinas.
Con ese objetivo, el próximo 26 de julio, el Museo de la Felicidad ha diseñado una programación especial pensada para que abuelos y nietos compartan una experiencia única. Durante ambas jornadas podrán recorrer el Museo a través de visitas guiadas, participar en una edición especial del taller de Abrazoterapia, dejar un mensaje en el Muro de la Felicidad, inmortalizar el momento en un photocall conmemorativo y disfrutar de diferentes dinámicas participativas concebidas para fortalecer el vínculo entre generaciones desde el juego, la emoción y el recuerdo compartido.
Como homenaje, todos los abuelos que visiten el Museo acompañados de sus nietos tendrán entrada gratuita durante esta jornada especial.
Para Pablo Claver, psicólogo, director y fundador del Museo de la Felicidad, esta celebración quiere poner en valor una realidad que muchas veces pasa desapercibida:
"La felicidad no se hereda, se comparte. Y muchas veces empieza con un abuelo. Ellos nos enseñan algunas de las cosas más importantes de la vida: a dedicar tiempo, a escuchar, a cuidar y a disfrutar de los pequeños momentos. Queríamos que, por un día, dejaran de ser quienes cuidan para convertirse en los protagonistas. Este homenaje es una invitación a devolverles, aunque solo sea por unas horas, todo ese tiempo y ese cariño que llevan regalándonos toda la vida."
Con esta iniciativa, el Museo de la Felicidad vuelve a convertir una efeméride en una oportunidad para abrir una conversación sobre aquello que realmente nos hace felices. Porque, en un momento en el que cada minuto parece contar, dedicar tiempo a quienes siempre han estado ahí puede ser uno de los gestos más valiosos que existen.
