Ya ha empezado la Copa del Mundo de fútbol y, además del enorme seguimiento y las habituales expectativas que crea nuestra selección, es común comparar a los integrantes del equipo con los de generaciones anteriores. Si tienen el mismo empeño, el mismo carácter, la calidad, … hasta la equipación está sujeta a escrutinio. Hay cierto ejercicio de nostalgia y, por qué no decirlo, además, las comparaciones son odiosas.
Más allá de las comparaciones, también podemos centrarnos en cómo ha cambiado la forma de ver estos eventos y en las herramientas tecnológicas que permiten disfrutarlos y garantizar el juego limpio (algo que no exime que los aficionados podamos discutir las decisiones arbitrales, ¡faltaría más!).
Lo cierto es que el despliegue técnico del Mundial 2026 está a la altura de lo que se podría esperar e, incluso, han aparecido recursos técnicos innovadores que, tal vez, no todo el mundo se esperaba. Por ejemplo, un escaneo 3D de los jugadores previo al torneo, para crear repeticiones mucho más realistas con el VAR. A lo que hay que añadir las cámaras corporales de los árbitros, cámaras ópticas para detectar el fuera de juego y mucho más.
Evidentemente, no falta la inteligencia artificial aportando su granito de arena. Más concretamente, en el volumen de datos (y su respectivo análisis) que reciben los equipos sobre cada uno de los partidos por parte de la FIFA. Así, los cuerpos técnicos pueden estudiar la información de forma óptima y mucho más ágil, para tomar decisiones de cara a los siguientes cruces.
Que la IA ayude a procesar y dar sentido a grandes cantidades de datos no es algo nuevo. De hecho, son muchos los sectores que utilizan esta capacidad y con aplicaciones diferentes. Sin ir más lejos, plataformas digitales de streaming o de juegos de azar, que estudian las costumbres de los usuarios para proponerles sugerencias, ya sea de series o películas, en un caso, o de los productos de online casino de última generación, en el otro.
Otros ejemplos son los de las empresas de logística, que hacen uso de la IA para realizar seguimiento de los repartos, las incidencias y para crear rutas más eficientes. Incluso, hay organizaciones que recopilan los comentarios de los clientes y, mediante su análisis, crean informes para mejorar los servicios. Así pues, era de esperar que la FIFA introdujese esta tecnología en el Mundial. La ha bautizado como Football AI Pro.
Lo ha hecho en colaboración con Lenovo, como algunas de las innovaciones que antes hemos mencionado. Empieza a ser una tónica habitual que las empresas Tech y las entidades del deporte cooperen creando interesantes sinergias. Recientemente, en este digital, nos hicimos eco de un caso que incluía al COE y a Telefónica, entre otros participantes, para crear el Espacio de Datos del Deporte Español.
Pero aún hay más novedades de cara a la presente cita mundialista. Una de ellas, relacionada con la pelota oficial, que resulta ser un balón inteligente. ¿Y qué es lo que lo convierte en inteligente? Pues la capacidad de recopilar datos y transmitirlos en tiempo real, lo que facilita la labor de los que tienen que decidir sobre algunos lances del juego (más de uno estará pensando en situaciones de duda sobre si la pelota ha entrado o no).
Tampoco faltan los avances tecnológicos que tienen que ver con la seguridad, a través de la restricción y la monitorización de drones, o con la accesibilidad de los asistentes, con una app que ofrecerá diversas opciones para el seguimiento de los encuentros. En definitiva, un gran número de mejoras, que modernizan un evento de alcance internacional y seguido por millones de personas en todo el mundo.
Los espectáculos deportivos se están transformando a gran velocidad, gracias a las nuevas tecnologías. No podía ser menos en un Mundial de fútbol. Y, de cara a 2030, España tendrá que ponerse a trabajar con empeño, ya que será una de las anfitrionas.
