Los GLP-1 reducen la sed en algunos pacientes, y disminuyen la ingesta de líquidos y alimentos
En un verano marcado por las diferentes olas de calor, la combinación de las altas temperaturas con los efectos de los fármacos para adelgazar puede ser peligrosa
Los expertos destacan la importancia de hidratarse, especialmente en estos casos, y de buscar alternativas más naturales a los fármacos
Las altas temperaturas que están marcado el inicio del verano en España, combinadas con el consumo de fármacos para adelgazar, pueden resultar un problema para todos los pacientes de los GLP-1. Según indica un experto, “los efectos de los fármacos, junto a los que provocan las olas de calor, pueden acabar deshidratándonos y generándonos un problema de salud”.
El doctor Gontrand López-Nava, experto en técnicas contra la obesidad, destaca que la combinación de las altas temperaturas con el consumo popularizado de los fármacos para adelgazar, “merece tener prudencia” para no generar otros problemas de salud. “Los fármacos influyen en el cerebro para disminuir el apetito, en algunos casos reducen la sed y, en definitiva, disminuyen la ingesta tanto de alimentos sólidos como de los líquidos. Si a eso le sumamos el exceso de calor del verano, se pueden dar escenarios de deshidratación”.
Como indica el profesor, a estas situaciones también se le pueden sumar los conocidos efectos secundarios de los GLP-1, como las náuseas, los vómitos, las malas digestiones, la sensación de plenitud mantenida y las alteraciones del ritmo intestinal, que pueden manifestarse tanto con diarrea como con estreñimiento. Todos estos efectos favorecen una menor ingesta de líquidos y alimentos y, en el caso de los vómitos y la diarrea, aumentan además la pérdida de agua y electrolitos. “En verano, con temperaturas extremas, esta combinación puede favorecer una deshidratación importante si no se extreman las medidas de hidratación”, explica López-Nava, director de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro.
“No solo el calor favorece la pérdida de líquidos por el sudor; muchos pacientes tratados con GLP-1 beben menos, comen menos y, además, pueden presentar síntomas digestivos que dificultan una hidratación adecuada. Es una combinación que requiere especial vigilancia durante los meses de verano”.
Esta primera ola de calor en España ya ha causado, según datos oficiales, 1.600 fallecidos. También numerosos afectados por los conocidos como golpes de calor. Y, en aquellos pacientes que estén consumiendo fármacos para adelgazar como forma de luchar contra la obesidad, el peligro es mayor al darse estos condicionantes.
“Cuando hay calor extremo se incrementa la pérdida de agua y de electrolitos. De ahí la importancia de hidratarse bien. Si al calor le sumamos ejercicio físico para perder peso, consumo de fármacos para adelgazar, y reducción de la ingesta de alimentos y de agua, tenemos una combinación muy peligrosa que la población debe tener en cuenta”, subraya López-Nava. Entre otras problemáticas, la deshidratación puede causar insuficiencia renal aguda, hipertensión, síncopes o trastornos electrolíticos. Por ello, el experto pide “responsabilidad” o buscar alternativas a los fármacos de cara a la vuelta de verano, como es la popularizada endoscopia bariátrica.
Además, el profesor fija cinco recomendaciones para todos los pacientes:
Mantener una hidratación adecuada aunque no exista sensación de sed.
Evitar el ejercicio intenso durante las horas de mayor calor.
Moderar el consumo de alcohol.
Consultar con el médico si aparecen vómitos persistentes, diarrea o incapacidad para mantener una hidratación correcta.
No utilizar estos medicamentos sin indicación y seguimiento médico.
“Tomar fármacos para adelgazar no es la panacea. Es solo una ayuda para cambiar de hábitos, pero hay que hacerlo de forma consciente, controlada y con un seguimiento profesional”, recalca López-Nava, quien ha revolucionado la lucha contra la obesidad incluyendo el seguimiento nutricional y psicológico en las intervenciones por endoscopia bariátrica.
