Experta en marketing que dirige su agencia en dos hemisferios revela cómo convertir el periodo vacacional en una ventaja competitiva para las agencias en España
Para gran parte de Europa, el mes de agosto es sinónimo de playas llenas, y oficinas vacías. Sin embargo, para el sector de los servicios y las agencias de marketing, la tranquilidad del verano europeo esconde una de las oportunidades estratégicas más valiosas del año. Dado que el verdadero “año nuevo profesional” del hemisferio norte empieza en septiembre, agosto se presenta como la oportunidad para ordenar la empresa, mejorar los procesos y preparar la expansión del negocio.
Según datos recientes de la Asociación Española de Agencias de Comunicación Publicitaria (ACT), más del 68 % de las agencias de comunicación de España señalan un cuello de botella operativo en el cuarto trimestre, provocado en gran medida por la falta de planificación previa durante el verano.
“Muchos consideran que julio y agosto son meses “perdidos”, pero para una gestión inteligente de una agencia, son exactamente lo contrario: el momento ideal para estudiar tu negocio. Quien espere a que llegue septiembre para organizar los procesos ya empieza el año con retraso y detrás de la competencia”, afirma Juliana Queissada, periodista especializada en marketing y relaciones públicas y directora general de la agencia internacional Queissada Comunicación.
Juliana Queissada, ofrece 5 consejos prácticos para que los gestores de agencias de marketing aprovechen el mes de agosto para reorganizar las empresas:
1. Auditoría interna y limpieza de la base de datos (CRM)
El menor volumen de correos electrónicos diarios hace que agosto sea el momento ideal para realizar una revisión exhaustiva del CRM. Actualizar los contactos de la prensa, segmentar las listas de clientes potenciales inactivos y organizar los directorios en la nube evita perder tiempo en las campañas de gran volumen de trabajo cuando empieza el año en septiembre.
2. Revisión de los entregables y fijación de precios
Ante el aumento de los costes operativos y la inflación acumulada en la zona del euro que, según Eurostat, ha seguido afectando a los costes de los servicios, mantener listas de precios desactualizadas supone un riesgo financiero. Agosto es el mes ideal para recalcular el margen de beneficio por cliente, evaluar el coste de la hora-hombre y preparar los reajustes contractuales que entrarán en vigor en otoño.
3. Automatización e integración de la inteligencia artificial
Incorporar nuevas herramientas en medio del trabajo suele generar confusión y resistencia en el equipo. “Aprovecha la menor intensidad de las demandas puntuales en agosto para probar nuevas plataformas de automatización, formar al equipo en el uso ético y eficiente de la IA generativa y crear plantillas operativas. Cuando la demanda se dispare en septiembre, el equipo ya habrá dominado los nuevos procesos”, señala Juliana Queissada.
4. Elaboración de casos prácticos y de un portafolio propio
Las agencias suelen cometer el error de ocuparse a la perfección del marketing de sus clientes, mientras descuidan su propia imagen. Aprovechar el tiempo libre de agosto para recopilar datos de las campañas exitosas del primer semestre de 2026, recopilar testimonios de clientes y actualizar la página web oficial supone una inversión directa para atraer nuevos contratos.
5. Planificación anticipada de las campañas del cuarto trimestre (Black Friday y Navidad)
Esperar hasta octubre para diseñar las estrategias de fin de año es un error habitual que compromete los resultados. La anticipación permite negociar mejores plazos con los proveedores y los medios de comunicación, además de garantizar un inventario publicitario de mayor calidad en España y en Latinoamérica.
“Agosto no tiene por qué ser sinónimo de estancamiento. Para las agencias que aspiran a liderar el mercado en septiembre, el periodo vacacional es el verdadero punto de inflexión entre apagar incendios y mejorar los resultados. Poner las cosas en orden ahora es la garantía de empezar septiembre con ventaja competitiva frente al mercado”, concluye Juliana Queissada.
