Hay carreras que se recuerdan por una marca y otras por lo que consiguen transmitir. La 38ª Subida al Santuario de Santa María Magdalena será recordada por ambas cosas. Más de un millar de corredores llenaron las calles de Novelda en la edición con mayor participación de la historia, pero el verdadero protagonista del fin de semana fue el mensaje que acompañó cada paso de la prueba: la cultura del esfuerzo.
Ese mismo espíritu fue el que reunió durante dos jornadas a tres nombres imprescindibles del atletismo español. Abel Antón y Martín Fiz descubrieron por primera vez una de las carreras populares con mayor arraigo de la provincia de Alicante, mientras que Fermín Cacho volvió a sumarse a la cita un año después de haberla corrido, aunque en esta ocasión una lesión le impidió colocarse el dorsal. Su presencia, sin embargo, volvió a demostrar el vínculo que mantiene con una prueba de la que quiso seguir formando parte acompañando a corredores y aficionados.
La participación de Abel Antón tuvo además un marcado carácter simbólico. El bicampeón del mundo completó el recorrido junto a integrantes del Club Atlético Novelda Carmencita, organizador de una prueba que representa desde hace casi cuatro décadas la unión entre deporte, compromiso y territorio.
Respecto a los resultados de la propia prueba, Bouchrak El Houcine se proclamó vencedor absoluto de la prueba, mientras que Cristina Juan fue la primera clasificada en categoría femenina, en una edición que volvió a confirmar el excelente nivel competitivo de una de las carreras populares con mayor tradición de la provincia de Alicante.
El fin de semana había comenzado un día antes con la visita de Abel Antón, Martín Fiz y Fermín Cacho a las instalaciones de Carmencita, donde fueron recibidos por Jesús Navarro Alberola. Allí compartieron recuerdos de una amistad forjada hace más de tres décadas, reflexionaron sobre los valores que marcaron sus carreras deportivas y coincidieron en señalar que el esfuerzo, la constancia y la capacidad de superación siguen siendo herramientas imprescindibles para afrontar cualquier reto, dentro y fuera del deporte.
Asimismo, la presencia de las tres leyendas del atletismo sirvió para reforzar el mensaje que Carmencita impulsa a través de su apoyo al deporte: que la cultura del esfuerzo trasciende la competición y forma parte también de la manera de construir empresas, proyectos y comunidades.
En ese contexto, la Subida al Santuario volvió a demostrar que ha superado la condición de prueba popular para convertirse en una cita capaz de reunir a corredores de todas las edades, atletas de élite, familias, voluntarios y vecinos alrededor de un mismo objetivo. El récord de participación alcanzado en esta edición no solo confirma el excelente momento que atraviesa la carrera, sino que evidencia el creciente interés por una cita que ha sabido conservar su esencia mientras continúa creciendo año tras año.
La victoria deportiva tuvo sus propios protagonistas, pero el mayor triunfo de la jornada fue colectivo. Más de mil personas compartiendo un mismo recorrido y tres campeones que, décadas después de hacer historia en el atletismo español, volvieron a recordar en Novelda que ningún éxito llega sin sacrificio, perseverancia y pasión.
