Como cada año, agosto se viste de fiesta. Los banderines de colores, las luces que iluminan las verbenas y los fuegos artificiales se convierten en el punto de partida de la España más verbenera. Si quieres conocer algunas de las celebraciones populares más entrañables del país, Yescapa, plataforma líder europea de alquiler de autocaravanas y furgonetas camper, te da cinco pistas para elegir. Toma nota y disfruta del paisaje y del ambiente.
La Chúndara de Peñafiel, Valladolid
Del 15 al 17 de agosto, la localidad de Peñafiel, famosa por su castillo, la plaza del Coso y por estar ubicada en la llamada milla de oro de la Ribera del Duero, abre sus puertas a los visitantes para celebrar La Chúndara. Un pasacalles que se remonta a 1950 dentro de sus fiestas patronales en honor de Nuestra Señora y San Roque y que tiene su origen en el ambiente festivo que se generaba tras los encierros y otros actos populares. Durante estos días se recorre a partir de las cinco de la tarde las calles desde la plaza de España a la plaza del Coso al ritmo del pasodoble La Entrada. Mientras, desde los balcones, los vecinos arrojan cubos de agua.
Diagosto en La Alberca, Salamanca
Como cada 15 de agosto, el emblemático pueblo de La Alberca, ubicado dentro de la Sierra de Francia y declarado conjunto histórico-artístico desde 1940, vuelve a celebrar sus fiestas más populares y tradicionales en honor a la Virgen de la Asunción. La celebración empieza ese día con un pasacalles al son de la gaita y el tamboril. Tras la procesión, para finalizar el día, los danzarines bailan la cruz, el corro y los paloteos (conmemoraciones de antiguas danzas guerreras). Sin duda, es una oportunidad única para ver de cerca los trajes tradicionales de esta localidad, llenos de color e historia.
Al día siguiente, se celebra La Loa, una comedia popular con orígenes en el siglo XVII, que mezcla elementos religiosos y profanos.
Fiestas del barrio de Gracia, Barcelona
El pregón del 14 de agosto marca el comienzo de una de las celebraciones con más sabor y arraigo de la ciudad Condal. Con más de dos siglos de historia (su origen se remonta a 1817), lo más representativo de estas fiestas es la decoración de sus calles. Durante meses, los vecinos trabajan de forma voluntaria para transformar cada rincón. El resultado convierte el barrio en un museo al aire libre. Pero hay mucho más. Durante una semana, el barrio se llena de conciertos, espectáculos de cultura popular, gigantes y cabezudos, castellers, correfocs, pasacalles, bailes tradicionales, actividades infantiles y propuestas gastronómicas. Cada plaza y cada calle ofrece una programación propia, para que el visitante las recorra sin prisa.
Carreras de Caballos de Sanlúcar de Barrameda, Cádiz
Pocas competiciones deportivas se desarrollan en la playa y esta es una de ellas. Las carreras de caballos de esta localidad gaditana se celebran desde 1845, sobre la arena húmeda que deja la bajamar, lo que las convierte en las más antiguas de España. Cuenta la tradición que las primeras carreras surgieron de forma espontánea cuando los comerciantes que transportaban pescado desde el puerto de Bajo de Guía competían con sus caballos para llegar antes a los mercados cercanos. Aquellas competiciones improvisadas acabaron convirtiéndose en una prueba deportiva. Divididas en dos ciclos de tres días, el primero transcurre los días 8, 9 y 10 de agosto, y el segundo los días 21, 22 y 23 del mismo mes; el horario no es fijo, ya que depende de las mareas.
Una peculiar manera de disfrutar a la vez del deporte y la naturaleza en un perfecto escenario veraniego.
Fiesta Ganchera del Alto Tajo, Guadalajara
Durante el último fin de semana de agosto, la localidad de Poveda de la Sierra celebra la fiesta Ganchera para homenajear el antiguo oficio de los gancheros, los trabajadores que conducían los troncos cortados de los árboles río abajo hasta los centros madereros.
Es una fiesta itinerante que normalmente va desde el Salto de Poveda hasta la Laguna de Taravilla y en la que participan otros municipios como Peralejos de las Truchas, Taravilla, Peñalén y Zaorejas.
El momento cumbre es la llamada maderada, en la que se reproduce el descenso de los troncos por el río. Además, en esta fiesta tienen lugar exhibiciones tradicionales de corta de troncos, pasacalles, juegos tradicionales y proyecciones de documentales sobre el entorno del parque natural. Y como no podía ser de otro modo, la gastronomía tiene un espacio reservado con degustaciones de platos típicos de la cocina serrana.
