La obra, seleccionada por Demetrio Paparoni, parte de un bloque de hielo y extiende la investigación hacia la fotografía, en diálogo con la inteligencia artificial, la imagen clásica y los procesos digitales
El artista e investigador español José Cosme presenta Inquiry H₂O en la primera Bienal del Agua – Las Huellas del Agua, en Cascais, dentro de la selección realizada por el curador Demetrio Paparoni.
La obra propone una aproximación poco habitual al agua: en lugar de representarla, la somete a una suerte de autopsia material. Un bloque de hielo se convierte en cuerpo, materia y proceso. Se derrite, desaparece, transforma otros materiales y deja una huella. El agua deja de ser paisaje o símbolo para convertirse en algo que puede ser observado en plena transformación.
Esa acción física constituye el núcleo de Inquiry H₂O, pero la obra no termina ahí. A partir de ese proceso, José Cosme desarrolla una investigación fotográfica que pone en relación la fotografía clásica, la construcción digital de la imagen y el diálogo con la inteligencia artificial.
La fotografía no funciona como simple documentación de la instalación. Se convierte en otro territorio de investigación, donde la imagen registrada, la imagen construida y la imagen interpretada mediante herramientas digitales se enfrentan entre sí.
Cosme trabaja así sobre una cuestión especialmente actual: qué significa hoy producir una imagen, cuando conviven la experiencia física, la fotografía tradicional, la manipulación digital y los nuevos sistemas generativos.
En Inquiry H₂O, la inteligencia artificial no aparece como efecto visual ni como sustituto del proceso artístico. Forma parte de un diálogo más amplio sobre percepción, memoria, representación y autoría.
Esta investigación continúa una trayectoria desarrollada durante más de cuatro décadas, con presencia en contextos como la XII Bienal de La Habana, la III Bienal del Fin del Mundo, el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá, el IVAM o La Neomudéjar de Madrid.
A lo largo de ese recorrido, José Cosme ha mantenido una producción independiente de las tendencias inmediatas del mercado, basada en procesos de investigación que preceden a la forma final de cada obra.
Su trabajo se sitúa en un territorio donde la materia, la filosofía, la tecnología y la experiencia visual forman parte de una misma pregunta: si el arte puede ser también una forma de conocimiento.
Inquiry H₂O lleva esa pregunta a uno de los elementos más elementales y, al mismo tiempo, más difíciles de fijar: el agua.
En Cascais, un bloque de hielo desaparece. Pero precisamente en esa desaparición comienza la obra.
