La comandante Lourdes Carmona desmiente uno de los grandes bulos de la aviación que genera pánico entre los usuarios
Carmona es especialista en cursos para perder el miedo a volar
Recientemente ha impulsado un tour benéfico de cursos en empresas y entidades donde los beneficios irán destinados a causas sociales
La desinformación sobre cómo funciona un avión es una de las razones más habituales por la que los viajeros tienen miedo a usar el medio de transporte más seguro. Y entre las incógnitas que generan este temor están las turbulencias, vibraciones que hacen moverse la aeronave y que en más de una ocasión acaban alterando a los pasajeros. Sin embargo, como indican los expertos, es un bulo que las turbulencias puedan hacer caer un avión. “Son baches normales en las rutas”, indica la comandante de vuelo Lourdes Carmona.
Carmona es una piloto alicantina con más de 30 años de experiencia en el sector de la aviación. Y una de las voces que más combate la desinformación sobre los aviones y el miedo a volar de los pasajeros. “Si te informas bien, te darás cuenta de que el avión es el medio más seguro y que más controles pasa antes de iniciar una ruta”, explica Carmona.
En concreto, la piloto se centra en las turbulencias, especialmente en esta época de máximo calor en la que pueden estar más presentes durante los viajes en avión. “Una turbulencia es algo normal durante un vuelo. Es como un bache que se detecta y que está controlado. Pese a su brusquedad, es imposible que haga caer un avión”.
“Ahora con el calor es habitual que aparezcan, son como baches de aire que se generan por las corrientes de aire y por cambios en su temperatura y su dirección. Pero nada más”, detalla la piloto. Sin embargo, no suponen un riesgo pese a ser uno de los momentos que más alteran a los usuarios de un avión.
“Los aviones están hechos de materiales concretos, que potencian la flexibilidad y la resistencia de la aeronave. Las alas ayudan a la estabilidad en el aire y cuando este aire cambia ligeramente de dirección o está en una corriente concreta, genera esas vibraciones”, subraya Lourdes Carmona.
“Es tan fácil como ponerse el cinturón y seguir las instrucciones de la tripulación. El piloto será el encargado de ajustar la velocidad y la altura para reducir la sensación de esas turbulencias que hayan podido aparecer. Además, muchas de estas ya están previstas a la hora de realizar las rutas, por lo que el control es absoluto y no hay que temerlas”..
La piloto incide en que es una de las situaciones que generan más miedo en las personas que cogen un avión. Por ello, destaca la importancia de informarse correctamente para perder el miedo a volar. Y, en caso de que continúe cierto temor, recuerda que existen cursos para perder el miedo a volar.
La misma Lourdes Carmona compagina su labor encima de un avión con estos cursos, lo que la permite tener una experiencia total sobre los sentimientos de los pasajeros. Además, recientemente ha impulsado un tour benéfico con el objetivo de recaudar fondos para los más necesitados a la vez que combate uno de los problemas más comunes en la sociedad: la aerofobia.
La iniciativa de Carmona trata de realizar diferentes cursos de lucha contra la aerofobia, es decir, el miedo a volar, por toda España. Estas sesiones se realizarán tanto de forma presencial como online con el objetivo de extender al máximo público posible el proyecto. Lo recaudado en estas sesiones irá a parar a campañas benéficas, consiguiendo un doble beneficio para la sociedad.
“El miedo a volar es un problema que se detecta en prácticamente uno de cada diez españoles. Y una época como el verano, donde los viajes se disparan, es el mejor momento para afrontar esta problemática tan común”, indica Lourdes Carmona, comandante de vuelo y especialista en cursos contra la aerofobia.
Para poder colaborar con la iniciativa, Lourdes Carmona ha puesto a disposición de entidades, ONGs, administraciones y empresas el correo hello@lourdesspeaks para recibir solicitudes y propuestas y potenciar el impacto de su iniciativa benéfica.
Según diferentes estadísticas, la aerofobia se detecta entre en un 5% y un 10% de la sociedad española. Hay datos que incluso lo extienden al 20%. “Hay muchos grados de miedo a volar. Hay gente que aguanta pero que lo hace sufriendo. Y otros muchos que no pueden soportar subirse a un avión, perdiéndose muchas oportunidades y experiencias laborales y sociales”, detalla la experta.
¿Cómo se detecta y cómo se afronta?
Algunos de los síntomas antes de entrar en pánico son la notable sudoración y el aumento de las palpitaciones. Si vemos que estamos en esta fase en pleno vuelo, lo mejor es respirar calmadamente e intentar relajarse. Sobre todo recordando datos claves: es el medio de transporte más seguro, los pilotos tienen suficiente experiencia y es su día a día, y existen medidas de seguridad que reducen al máximo cualquier riesgo.
Si sabemos que vamos a sufrir este tipo de situaciones, lo mejor es prevenir. Una de las formas es informarse con fuentes seguras, conociendo cómo funciona un avión y por qué es tan seguro. Qué hacen los pilotos, cómo funciona la aeronave, qué medidas de seguridad aportan un entorno tan fiable...
Si se quiere superar esta fobia de manera más tajante por su gravedad, hay que acudir a especialistas. Y, otra opción, es inclinarse por cursos para superar el miedo a volar.
Lourdes Carmona, gracias a sus más de 30 años de experiencia como comandante de vuelo, desarrolla uno de estos cursos. Utiliza simuladores de vuelo, aporta la información necesaria para confiar plenamente en el avión y en la tripulación. Trabaja, al fin y al cabo, para hacer entender a la persona afectada por qué no debe tener ningún tipo de miedo. “Si es en el plano psicológico, eso sí, es necesario acudir a especialistas”, concluye.
