Pazy y Cenizas Mediterráneo explican cómo se organizan estas despedidas y qué requisitos deben cumplirse para realizarlas de forma legal y respetuosa con el entorno
Para quienes han pasado buena parte de su vida junto al Mediterráneo o el Mar Menor, despedirse en el mar puede representar mucho más que escoger el destino de unas cenizas. Puede convertirse en una forma de regresar a un lugar relacionado con los recuerdos familiares, los veranos o una determinada forma de vida.
En la Región de Murcia, Cenizas Mediterráneo realiza estas ceremonias con salida desde el Puerto Deportivo Tomás Maestre, en La Manga. Sin embargo, existe un matiz importante: las cenizas no se depositan dentro del Mar Menor. La embarcación parte desde este puerto y se dirige hasta unas coordenadas autorizadas situadas fuera de la laguna, donde se realiza el depósito de la urna.
"En Murcia tenemos autorización para depositar las cenizas fuera del Mar Menor, saliendo desde el Puerto Deportivo Tomás Maestre. Dentro del Mar Menor no podemos realizar el depósito", explica Albert Vidal, de Cenizas Mediterráneo.
Esta distinción cobra especial importancia en un espacio sometido a una elevada protección ambiental como el Mar Menor y pone de manifiesto la necesidad de acudir a empresas que conozcan la normativa y dispongan de las autorizaciones necesarias para realizar este tipo de ceremonias.
Una ceremonia que comienza en el puerto
El día de la despedida, la familia se reúne en el puerto y embarca junto al patrón para desplazarse hasta el punto autorizado. Dependiendo de la localización, Cenizas Mediterráneo trabaja con embarcaciones a motor, catamaranes o veleros, aunque las primeras son las más habituales.
La ceremonia suele durar entre una hora y una hora y media. Una vez alcanzadas las coordenadas correspondientes, la familia puede dedicar unas palabras al fallecido, escuchar su música preferida y depositar en el agua la urna biodegradable.
Las embarcaciones utilizadas habitualmente tienen capacidad para 12 personas, incluyendo a la tripulación, aunque este número puede variar dependiendo del puerto y del barco.
La música constituye uno de los elementos más habituales para personalizar la despedida. "El momento más emotivo suele ser cuando ponemos la música preferida del fallecido", explica Vidal. En algunas travesías, incluso la aparición inesperada de grupos de delfines ha terminado formando parte del recuerdo de la familia.
No basta con salir en barco y arrojar las cenizas
Una de las principales dudas de las familias sigue siendo cómo realizar legalmente este tipo de despedidas. No es suficiente con disponer de una embarcación y escoger un punto del mar. El depósito debe realizarse en las coordenadas correspondientes y cumpliendo las condiciones establecidas por la Capitanía Marítima.
Cenizas Mediterráneo explica que obtener estas autorizaciones puede requerir desde varias semanas hasta periodos más largos, dependiendo de cada Capitanía.
La familia aporta la documentación de la persona fallecida y la empresa especializada se ocupa de la gestión administrativa, la embarcación y la organización de la salida.
Además, la urna que se deposita en el mar debe ser biodegradable. Como acompañamiento únicamente pueden utilizarse pétalos de flores naturales; no pueden arrojarse ramos completos, tallos, coronas ni objetos personales.
El estado del mar puede obligar a cambiar la fecha
Las condiciones marítimas son determinantes. Cenizas Mediterráneo contacta con la familia aproximadamente 48 horas antes de la salida para confirmar la ceremonia o buscar nueva fecha si la previsión no garantiza unas condiciones adecuadas.
"Si no hace buena mar no realizamos la salida. Creemos que es un momento muy importante para la familia y preferimos aplazarlo para conseguir que sea memorable y que el recuerdo sea bonito", señala Vidal.
La demanda aumenta entre mayo y septiembre, los meses de mejor tiempo. Cenizas Mediterráneo realizó 440 servicios en 2024 y 585 en 2025, unas cifras globales de la compañía que atribuye tanto al mayor conocimiento de esta alternativa como al interés creciente por despedidas más ecológicas, diferentes y personalizadas.
Dejar decidido qué queremos que ocurra con nuestras cenizas
Esta evolución forma parte de un cambio en la manera de organizar los funerales. Desde Pazy, empresa de servicios funerarios que colabora con Cenizas Mediterráneo para incorporar este tipo de ceremonias dentro de sus despedidas personalizadas, detectan un interés creciente por dejar decididas estas cuestiones en vida.
"Hace veinte años hablar del funeral casi podía tomarse como algo de mal gusto. Ahora cada vez más personas dejan instrucciones por escrito o planifican su funeral en vida para no dejar esa carga a sus hijos", explica María Hermida, portavoz de Pazy.
Dejar indicado qué se quiere hacer con las cenizas, qué música debería sonar o qué tipo de ceremonia se desea puede evitar decisiones difíciles entre los familiares. Según una encuesta realizada por Pazy entre más de medio millar de personas, el 67,5% considera que los funerales del futuro serán más únicos y personales. La elección del destino de las cenizas forma parte de esa búsqueda de despedidas más relacionadas con la vida y los deseos de cada persona.
