Con un 90% de las familias apostando por acompañar antes que prohibir, la app española ellu propone tres pautas esenciales para pasar de la preocupación a la tranquilidad en los primeros desplazamientos al colegio
Llega septiembre y, con él, la vuelta al cole y un nuevo paso en la crianza de muchos niños que comienzan a ir y volver solos del colegio o instituto, desplazándose en transporte público o acudiendo a sus primeras actividades extraescolares sin la compañía de un adulto. Un paso hacia la independencia que puede generar cierta inquietud en casa. Para los padres, supone aprender a confiar en sus hijos y, para los menores, asumir nuevas responsabilidades y desenvolverse de forma autónoma.
Esta creciente autonomía se desarrolla en un contexto cada vez más digital. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 67,9% de los menores de entre 10 y 15 años utiliza teléfono móvil en España. Así, el móvil puede ir más allá de la comunicación y convertirse en una herramienta que facilite a los padres acompañar a sus hijos a distancia y ganar tranquilidad mientras ellos dan sus primeros pasos hacia una mayor autonomía.
Desde ellu, la app de seguridad familiar diseñada para mantener a las familias conectadas de forma privada y no invasiva, destacan cómo la tecnología puede convertirse en una herramienta de acompañamiento que aporte seguridad sin caer en la vigilancia. Para ello, proponen tres claves para afrontar los desplazamientos de la vuelta al cole como una oportunidad para fomentar la confianza y la responsabilidad.
Preparar los trayectos de forma progresiva
Antes del primer día de clase, es recomendable realizar juntos el recorrido varias veces, ya sea a pie o en transporte público, identificando puntos de referencia, pasos de peatones, zonas de mayor afluencia y alternativas ante posibles imprevistos. En estas primeras caminatas, permitir que el menor tome progresivamente la iniciativa ayuda a reforzar su autonomía y confianza antes de realizar el trayecto solo.
Establecer un pacto
Para evitar que esta nueva situación se traduzca en llamadas o mensajes constantes de "¿dónde estás?" o "¿has llegado?", puede ser útil establecer previamente unas reglas sencillas y consensuadas como en qué momentos debe avisar, qué ocurre si pierde el autobús o el metro, a quién puede recurrir si tiene un problema, etc. Acordar estas cuestiones con antelación permite que padres e hijos sepan qué esperar y reduce la necesidad de supervisión permanente.
Convertir la tecnología en una red de seguridad, no en vigilancia
La tecnología puede acompañar a los menores sin estar presente constantemente. El objetivo debería ser que actúe como una red de seguridad que permita intervenir cuando realmente sea necesario, pero que deje al niño o adolescente desenvolverse por sí mismo el resto del tiempo. De esta forma, el menor puede concentrarse en su trayecto, relacionarse con sus amigos y aprender a desenvolverse en su entorno, mientras la familia mantiene una vía de apoyo disponible ante un imprevisto.
Tecnología para acompañar la primera autonomía
Dentro de esta nueva relación entre independencia y seguridad, existen herramientas digitales que permiten a las familias mantenerse conectadas sin recurrir a la supervisión constante. La plataforma ellu, desarrollada 100% en España, está diseñada precisamente para este tipo de situaciones, con un enfoque basado en la privacidad y el uso consensuado de la tecnología. Entre sus funcionalidades destacan:
Confirmación automática de llegada con 'Lugares': permite delimitar zonas como el colegio, el instituto, el polideportivo o el domicilio. Cuando el menor entra o sale de una de estas áreas, la familia recibe una notificación automática, evitando la necesidad de realizar llamadas para confirmar cada desplazamiento.
Acompañamiento durante el trayecto con 'Acompáñame': especialmente pensado para los primeros días de autonomía. El menor activa voluntariamente la función al comenzar el trayecto y sus contactos de confianza pueden seguir su recorrido en tiempo real hasta que llega a su destino.
Respuesta ante imprevistos con "SOS": ante una situación de emergencia, el menor puede enviar una alerta con su ubicación a sus "Guardianes" (hasta 15 personas de confianza), acompañada de una nota de audio ambiental de 20 segundos. Esta alerta crítica hace sonar el teléfono de los "Guardianes", incluso si el smartphone está en modo silencio. Además, se puede activar desde la app o desde la ellu Band, una pulsera sin pantalla que permite pedir ayuda de forma rápida con un solo clic.
Avisos sonoros con su función 'Busca': Permite enviar un mensaje o audio que destaca frente al resto abriéndose por encima de otros elementos de la pantalla del móvil y haciendo sonar el teléfono de la otra persona, saltándose el modo silencio. Es la solución ideal si el hijo tiene el móvil al fondo de la mochila y no atiende a las llamadas, o si el menor necesita comunicarse
"La vuelta al cole supone para muchas familias el primer gran paso hacia la autonomía: los padres tienen que aprender a confiar y los hijos a asumir nuevas responsabilidades. La tecnología debe ayudar a encontrar ese equilibrio, aportando tranquilidad sin convertir la autonomía en vigilancia. En ellu ofrecemos herramientas para que las familias puedan mantenerse conectadas cuando lo necesitan, de forma privada y sin invadir el espacio de los menores", afirma Yago Foncillas, Founder de ellu.
