El 92% de los viajeros recurre al dinero en efectivo al salir al extranjero, motivado principalmente por el impacto de las comisiones y la falta de aceptación en los comercios locales, según la encuesta 'Métodos de pago: La decisión definitiva' de 2026 de PaynoPain.
La planificación de las vacaciones estivales no solo implica elegir destino o reservar alojamiento, sino también decidir cómo se gestionarán los gastos diarios en un entorno cada vez más digitalizado. Con el objetivo de analizar este comportamiento, PaynoPain, proveedor de soluciones de pago, ha desglosado los resultados específicos de su encuesta 'Métodos de pago: La decisión definitiva' de 20261. El análisis de la compañía revela una clara dualidad en el bolsillo de los españoles: aunque las opciones digitales se consolidan en el mercado nacional, las barreras técnicas, el miedo a los sobrecostes ocultos y la previsión al viajar fuera de nuestras fronteras provocan un notable regreso al dinero físico.
Esta transición del smartphone al billete tradicional demuestra que el comportamiento del consumidor se transforma por completo al salir de su rutina habitual. Durante el año, la comodidad y la rapidez impulsan los pagos digitales, pero la mentalidad vacacional introduce factores como el temor a quedar desamparado en el extranjero o la resignación ante la rigidez de ciertos comercios locales. Como resultado, el efectivo se mantiene como un elemento de seguridad psicológica indispensable para el turista, lo que evidencia que la digitalización aún debe derribar importantes muros de desconfianza e incompatibilidad fuera de las fronteras nacionales.
La encuesta de PaynoPain arroja las siguientes conclusiones:
Método de pago prioritario en vacaciones: la tarjeta se mantiene como la reina indiscutible del verano, elegida por el 58% de los encuestados. El pago a través del móvil (Apple Pay, Google Pay u otras wallets) ya se posiciona en segundo lugar con un 24%, dejando al efectivo como opción principal para el 18% de los usuarios.
El efectivo como salvavidas en el extranjero: al salir de España, la previsión marca la pauta y el 92% de los ciudadanos admite que recurre al dinero físico. En concreto, el 44% afirma que lleva efectivo "siempre", mientras que el 48% opta por llevar "pequeñas cantidades". En el extremo opuesto, solo un escaso 8% confía plenamente en el entorno digital y no lleva nunca dinero en metálico.
Pérdidas directas para el sector comercial: el 42% reconoce que ha renunciado a realizar una compra durante sus vacaciones porque el establecimiento no aceptaba su método de pago preferido. Este dato pone de manifiesto cómo ofrecer distintas alternativas de pago sigue siendo un factor clave para mejorar la conversión en el sector turístico.
Principales problemas financieros al viajar: las trabas operativas siguen muy presentes fuera de la rutina cotidiana, siendo las comisiones por pagos o cambio de divisa el obstáculo más común para el 57% de los encuestados. Asimismo, el 21% se ha encontrado con que sus tarjetas no funcionaban fuera del país; el 16% lamenta que no acepten su método de pago favorito; y un 15% reconoce que, aunque prefiere no usar efectivo, se ve obligado a hacerlo. Solo el 26% afirma no haber tenido ninguna dificultad.
"La encuesta demuestra que el comportamiento de pago cambia radicalmente cuando viajamos. Aunque cada vez utilizamos más el móvil para pagar, en el extranjero seguimos buscando alternativas que nos aporten seguridad. Para los comercios, aceptar distintos métodos de pago ya no es una cuestión tecnológica, sino una forma de evitar perder ventas", explica Jordi Nebot, CEO y fundador de PaynoPain.
