Destacamos elelevado gasto en iluminación, especialmente cuando existen otras necesidades y prioridades, cuestión que ya hemos señalado con anterioridad cuando se aprobó el presupuesto de 2026 con un gasto no productivo de casi 900.000 euros para fiestas y eventos.
También ha sido preocupante lamala organización del Festival Monastrell Sound que ha derivado en una situación nunca antes vista en el Ayuntamiento. El anuncio anticipado de determinados grupos por parte de la concejala de festejos, antes de que el contrato estuviera cerrado, obligó a cambiar la programación al quedar desierto el procedimiento, evidenciando una falta de previsión y privando a la ciudadanía de una de las principales actuaciones musicales con la que contaban los jumillanos y jumillanas. Recordamos que el año pasado, el equipo de gobierno del PP, también llegó tarde con algunos contratos y otros, como el de las luces, no llegaron ni a realizarse.
Por otro lado, nos hacemos eco de las quejas de una gran parte de la población sobre el excesivo ruido y altos decibelios de los locales nocturnos de ocio en el Recinto Ferial, así como del abuso en éstos del uso de pirotecnia, porque si bien la ordenanza contempla una suspensión provisional de los límites acústicos, también hay que apelar al sentido común y asegurar el descanso de la población que trabaja durante la semana.
Por último, debido al riesgo de incendios, los fuegos artificiales se trasladaron al Paseo, lo que supuso añadir un acto más al programa y, con él, su correspondiente sesión de fotos. Con todo el respeto a quienes los iniciaron y gestionaron, consideramos que el exceso de actos y representación institucional puede acabar pareciendo más propaganda que gestión.
En definitiva, ha sido una feria muy mal organizada, muy cara a pesar de habernos quedado sin el concierto más costoso, y centrada en la foto y la pose.
