La Fundación La Ambulancia del Deseo cumplirá el sueño de la residente de Ballesol Murcia que asistió a más de 15 peregrinos con movilidad reducida a terminar el Camino de Santiago: hacer los últimos 5 kilómetros del Camino en su silla de ruedas.
Psicólogos, médicos, terapeutas ocupacionales y Animadores Socioculturales han preparado a Alegría ante su último peregrinaje: "volver a recorrerlo puede ser una experiencia especialmente potente de reminiscencia y recuerdos autobiográficos, pero también de autoestima y capacidad de superación"
El 24 de Septiembre será el recorrido final después de realizar más de 1.000 km desde Murcia hasta Santiago de Compostela en la ambulancia del Deseo con un equipo sanitario de la Fundación.
Después de dieciocho años ayudando a los peregrinos que van en sillas de ruedas con discapacidad y problemas de movilidad a terminar el Camino de Santiago, Alegría Bernardino Sánchez solicitó un deseo. Un giro del destino la ha dejado en silla de ruedas y con un reciente diagnóstico de un cáncer al que va ganando el pulso. Ante la adversidad, la ilusión y un deseo intacto: hacer por última vez el Camino de Santiago. Lo hará con el apoyo de la Fundación Ambulancia del Deseo y la residencia de ancianos Ballesol Altorreal en Murcia donde reside.
Si puedo soñarlo, podemos hacerlo". Con este lema motivacional, el próximo 24 de Septiembre Alegría recorrerá los últimos 5 kilómetros de la ruta jacobea bajo la
supervisión de un equipo sanitario de la Fundación y el centro residencial. Un día antes realizará un viaje de más de 1.000 km desde Murcia hasta Santiago de Compostela en la ambulancia del deseo. "En la mayoría de los casos los deseos suelen ser sencillos y personales: volver a ver el mar, regresar por unas horas al pueblo donde alguien nació, asistir a una boda…". La Fundación realiza más de 100 deseos al año en distintos puntos de España. Para lograrlo cuenta con una red de más de 150 voluntarios. Para cumplir el deseo de Alegría en esta ocasión también se unirán más de 20 residentes de centros Ballesol de Galicia y profesionales de la residencia de Altorreal que peregrinarán junto a ella.
La historia de vida de esta mujer está muy vinculada al Camino de Santiago. Primero con la Asociación el Tren de la Esperanza y después con la red de hospitales del Camino de Santiago. Su experiencia como peregrina la recuerda perfectamente. "Pude ayudar a más de 15 personas a llegar hasta la oficina del peregrino, la Catedral, la recogida de la Compostela…pude hacer 120 kilómetros en cada camino, apoyando a las personas con movilidad reducida". Con ambas instituciones el sentimiento era el mismo. "La felicidad estaba en cumplir aquellas voluntades de los pacientes. No se trataba de empujar una silla de ruedas sino de empujar un sueño y hacerlo realidad", se emociona con facilidad.
Un camino de beneficios mentales
Este Camino de Santiago será un desafío para Alegría. Y no sólo por el cambio de rol como peregrina. Hacerlo desde una silla de ruedas ha supuesto un trabajo físico, emocional y psicológico. En una etapa vital de pérdidas, " volver al Camino, sentirse acompañada, puede convertirse en una enorme fuente de autoestima, capacidad, protagonismo e ilusión" . Soledad Marín Bravo, psicóloga de Ballesol Altorreal, valora un beneficio más. "En el caso de una persona que ya hizo el Camino años atrás, volver a recorrerlo puede ser una experiencia especialmente potente de reminiscencia. Los lugares, paisajes, olores y sonidos pueden activar recuerdos autobiográficos y emociones asociadas a aquella etapa de su vida. Conectar el pasado con el presente tiene mucho valor en el propósito de dar vida a los años y no al revés". Es más, un estudio publicado en 2022, realizado con 501 peregrinos, encontró que el 73% manifestó un aumento de su autoconfianza y el 71% señaló una mejora de sus relaciones interpersonales.
Cada día más peregrinos realizan el Camino de Santiago por los beneficios que esta actividad aporta en la salud física y mental. En el aspecto del bienestar emocional se consigue reducir los niveles de estrés o depresión.
En este sentido, los profesionales de Ballesol Murcia que acompañan a Alegría en este reto puntualizan que "no debemos considerar el Camino un tratamiento médico, pero sí una experiencia que combina ejercicio, naturaleza, desconexión de la rutina, sensación de logro y relaciones sociales, factores que pueden contribuir al bienestar emocional".
