En España se diagnosticarán 133.120 nuevos casos de cáncer en mujeres en 2026, con el cáncer de mama como el tumor más frecuente, con 38.318 nuevos casos, seguido del colorrectal y el de pulmón.
La inteligencia artificial y el análisis de grandes volúmenes de datos abren nuevas oportunidades para mejorar el diagnóstico, identificar biomarcadores y seleccionar tratamientos, aunque los expertos advierten de la necesidad de garantizar la calidad y representatividad de los datos.
Los especialistas defienden incorporar la preservación de la fertilidad desde el momento del diagnóstico en pacientes jóvenes con cáncer y reforzar la coordinación entre Oncología y Medicina Reproductiva para garantizar una atención integral.
Pie de foto: Primera sesión del Summit 2026 del proyecto OncoFemTech Hub.
Incorporar de manera efectiva las particularidades biológicas y sociales de las mujeres a la investigación y a la práctica clínica, aprovechar el potencial de la inteligencia artificial (IA) para avanzar hacia una medicina más personalizada y garantizar que aspectos como la preservación de la fertilidad formen parte de la planificación terapéutica son algunos de los retos que marcarán el futuro de la Oncología. Así lo han resaltado los expertos reunidos en la segunda edición del ONCOFemTech Summit, organizado por la Fundación para la Excelencia y la Calidad de la Oncología (ECO) en CaixaForum Madrid.
Unos desafíos que cobran especial relevancia ante el impacto creciente del cáncer. En España se diagnosticarán este año 133.120 nuevos casos de cáncer en mujeres1. El cáncer de mama continuará siendo el tumor más frecuente entre ellas, con 38.318 nuevos casos, seguido del colorrectal (17.655) y el de pulmón (11.829). Este último mantiene, además, una evolución especialmente significativa, siendo tasa de incidencia en mujeres en 2026, 2,37 veces superior a la registrada en 2007.
El encuentro ha reunido a profesionales sanitarios, investigadores, especialistas en innovación y tecnología y representantes de pacientes para analizar, desde una perspectiva multidisciplinar, cómo trasladar los avances científicos y tecnológicos a soluciones que respondan mejor a las necesidades específicas de las mujeres con cáncer. La jornada se ha estructurado en torno a tres grandes bloques: las nuevas perspectivas en Oncología y mujer, la aplicación de la inteligencia artificial en Oncología y la preservación de la fertilidad.
Durante la inauguración, Dña. Mirina Cortés Ortega, viceconsejera de Universidades, Investigación y Ciencia de la Comunidad de Madrid, ha destacado ha destacadola necesidad de que el abordaje del cáncer en mujeres incorpore una mirada más inclusiva e integradora, y ha puesto de relieve el compromiso de la Comunidad de Madrid con iniciativas que, como ONCOFemTech Summit 2026, contribuyen a ello, avanzando así hacia una medicina más personalizada y, de resultas, más eficaz.
Por su parte, Dña. Rocío Casado Seminario, directora de ONCOFemTech Hub de la Fundación ECO, ha incidido en la necesidad de conectar ámbitos que tradicionalmente han avanzado de forma paralela para acelerar la transformación de la atención oncológica. "Innovar en salud de la mujer consiste en desarrollar nuevas tecnologías, pero principalmente en asegurarnos de que esas soluciones nacen de necesidades reales y son capaces de llegar a las pacientes. Desde ONCOFemTech conectamos el conocimiento clínico y científico con la tecnología, la experiencia de las pacientes y la capacidad de innovación del ecosistema para convertir las necesidades todavía no resueltas en soluciones concretas", ha afirmado.
En este sentido, la directora del foro ha subrayado que "incorporar la perspectiva de género a la innovación oncológica nos permite ampliar las preguntas que nos hacemos y, por tanto, encontrar mejores respuestas. El objetivo es avanzar hacia una Oncología que tenga en cuenta las diferencias que pueden condicionar la prevención, el diagnóstico, la respuesta a los tratamientos o la calidad de vida y que sitúe a las mujeres profesionales o pacientes en el centro del proceso de innovación".
IA para una Oncología más personalizada
Uno de los principales ejes del Summit ha sido el impacto que la IA, la bioinformática y el análisis de datos están teniendo sobre la investigación biomédica y la práctica clínica. Para la Dra. Fátima Al-Shahrour, jefa de la Unidad de Bioinformática del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), la IA ya está transformando la Oncología tanto en la investigación como en la atención clínica. "La inteligencia artificial nos permite abordar preguntas biológicas que hasta hace muy poco eran intratables, identificar patrones de resistencia a tratamientos o descubrir biomarcadores en grandes cohortes de pacientes. En la práctica clínica, ya está mejorando la detección precoz mediante imagen, apoyando la interpretación de variantes genómicas y empezando a predecir qué pacientes responderán a un tratamiento concreto o tienen mayor riesgo de recaída. Pero la IA no es el punto de partida: el punto de partida siempre es la pregunta biológica. Su potencial depende de contar con una hipótesis bien formulada, datos de calidad y un diseño adecuado", ha explicado.
El avance hacia una Oncología verdaderamente personalizada exige, además, integrar distintas fuentes de información y garantizar que los modelos puedan trasladarse a la práctica asistencial. "La IA puede integrar miles de variables moleculares, clínicas y ambientales para ayudar a predecir qué terapia tiene más probabilidades de funcionar, qué pacientes presentan mayor riesgo de progresión o qué estrategias pueden prevenir recaídas. Pero para que estos métodos sean útiles y no perpetúen desigualdades es importante trabajar con datos de calidad, bien estructurados y representativos. Una IA entrenada con datos sesgados por género, etnia o nivel socioeconómico puede amplificar esos sesgos. El gran reto ahora es traslacional: conseguir que los modelos salgan del laboratorio y lleguen al sistema sanitario como herramientas que ayuden a médicos e investigadores a tomar decisiones mejor informadas, sin sustituir el juicio clínico", ha señalado.
Preservar la fertilidad también forma parte del tratamiento del cáncer
La preservación de la fertilidad adquiere una especial relevancia en el abordaje de los pacientes jóvenes con cáncer. En España, se diagnosticarán en 2026 más de 8.000 tumores entre adultos de 20 a 39 años, alrededor de 4.800 de ellos en mujeres. En este grupo de edad, además, el cáncer de mama representará el 20,5% de los nuevos diagnósticos1.
En palabras de la Dra. Begoña Bermejo, médica adjunta del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico Universitario de Valencia e INCLIVA, "cuando diagnosticamos un cáncer a una mujer joven no podemos pensar únicamente en tratar la enfermedad, tenemos que pensar también en su vida después del cáncer. Para muchas pacientes, la posibilidad de ser madres en el futuro forma parte de su proyecto vital y, por ello, el posible impacto de los tratamientos sobre la fertilidad debe abordarse desde el diagnóstico y antes de iniciar aquellas terapias que puedan comprometerla".
Aunque las opciones disponibles han evolucionado en los últimos años, la especialista ha señalado que, "recibir un diagnóstico de cáncer en edad reproductiva genera muchas incertidumbres. Las pacientes quieren saber si el tratamiento afectará a su fertilidad, si preservar ovocitos o embriones puede retrasar el inicio de la terapia, si estos procedimientos son seguros o qué posibilidades tendrán de ser madres después. Es muy importante que reciban esa información de forma temprana, clara e individualizada, porque en muchas ocasiones las decisiones deben tomarse en un periodo de tiempo muy corto", ha afirmado.
Una innovación que llegue a las pacientes
El Dr. Jesús García-Foncillas, presidente de la Fundación ECO y director de OncoHealth del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, ha clausurado el encuentro afirmando que, "estamos viviendo una transformación extraordinaria de la Oncología gracias a la medicina de precisión, la inteligencia artificial y nuestra creciente capacidad para generar y analizar datos. Pero una medicina verdaderamente personalizada exige ir más allá de la biología del tumor y tener en cuenta las características, necesidades y prioridades de cada persona. El reto ahora es conseguir que toda esta innovación llegue de forma segura y equitativa a la práctica clínica y se traduzca en mejores resultados para los pacientes, algo que podremos lograr desde la colaboración entre todas las partes".
