El estudio, elaborado por Sigma Dos para el Observatorio de los Servicios Funerarios (OSF), se presenta en el V Encuentro OSF, que se celebra los días 22 y 23 de septiembre en el Ateneo de Madrid bajo el lema "Cuidar y acompañar: el impacto real de los servicios funerarios en el siglo XXI".
El 76% tiene una imagen buena o muy buena de las empresas funerarias y de sus profesionales, una valoración que mejora entre quienes han vivido una pérdida o han organizado un funeral.
El trato humano es el atributo más importante de un servicio funerario para el 63% de los ciudadanos, por delante de la profesionalidad (43%), la rapidez en la gestión (38%) y el precio (33%).
Siete de cada diez quieren despedidas que tengan en cuenta la vida de la persona fallecida (72,7%) y espacios funerarios más acogedores y humanos (70,7%).
La incineración se consolida como la opción preferida para la propia despedida (59%), y el funeral civil (39%) y el religioso (38%) están prácticamente igualados.
Solo el 43% cree que las familias de las zonas rurales tienen acceso a los mismos servicios que en las ciudades, y el 73% pide más apoyo público a las empresas que prestan servicio en esos territorios.
Los servicios funerarios cuentan con un amplio reconocimiento social en España: el 85,5% de los ciudadanos considera que cumplen una función importante para la sociedad, el 83,6% cree que, sin servicios profesionales, las familias afrontarían muchas más dificultades ante una pérdida, y el 82,7% los define como un servicio esencial. Así lo refleja el estudio de opinión sobre el sector de servicios funerarios, elaborado por Sigma Dos para el Observatorio de los Servicios Funerarios a partir de 1.628 entrevistas a población mayor de 18 años.
El estudio se ha presentado hoy en el V Encuentro OSF, que reúne en el Ateneo de Madrid a empresas funerarias, aseguradoras, administraciones, expertos y representantes del conjunto del ecosistema de los cuidados. Sus conclusiones dibujan un sector valorado por su función social, cuya principal fortaleza son las personas, y al que la ciudadanía pide continuar avanzando hacia despedidas más humanas, flexibles y personalizadas.
Una imagen positiva que mejora con la experiencia directa
El 76% de los ciudadanos tiene una imagen buena o muy buena de las empresas de servicios funerarios y de sus profesionales. El porcentaje aumenta de forma significativa entre quienes han vivido una pérdida o han participado en la organización de un funeral, un patrón que se repite en los indicadores de confianza, indicando que el contacto directo con el sector mejora su valoración.
La confianza se apoya sobre todo en el respeto en el trato a las familias (71,9%) y en el cuidado del cuerpo de la persona fallecida (68,5%), seguidos de la coordinación de los trámites administrativos (62,5%). La transparencia en la información ofrecida (52%) es el aspecto con mayor margen de mejora, al igual que el coste percibido: en una escala de 1 (baratos) a 5 (caros), los servicios funerarios se sitúan en 4,1. Al mismo tiempo, la ciudadanía los percibe más discretos (2,7) que excesivamente comerciales.
"Que ocho de cada diez ciudadanos consideren esencial nuestro trabajo, y que la valoración mejore precisamente entre quienes han pasado por un servicio, confirma que la confianza se construye acompañando. Nuestro reto es ganar en transparencia y explicar mejor todo lo que hay detrás de cada servicio", ha señalado María Dolores Asensi, presidenta del OSF.
La principal fortaleza del sector son las personas
El trato humano es, con diferencia, el atributo más valorado de un servicio funerario: lo menciona el 63% de los encuestados y es la primera opción para el 30%. Le siguen la profesionalidad (43%), la rapidez en la gestión (38%), el precio (33%), la transparencia económica (23%) y el apoyo emocional (20%). El precio gana peso entre quienes no han vivido una pérdida, mientras que entre quienes sí la han vivido se imponen la atención y la calidad del servicio.
En la comunicación con las empresas funerarias, todos los aspectos analizados superan el 8,4 sobre 10, encabezados por el trato humano hacia las familias (8,8), la rapidez en los trámites (8,6) y el respeto a las creencias y preferencias familiares (8,5).
Despedidas más humanas y personalizadas
El 72,7% cree que una despedida debe tener en cuenta la vida de la persona fallecida, el 70,7% pide espacios funerarios más acogedores y humanos y el 69,7% considera que los velatorios deberían ser un homenaje a la vida de la persona querida. Además, el 63,7% reclama más apoyo psicológico o emocional a las familias y el 58,9% considera que la despedida en los tanatorios es demasiado formal e impersonal.
Casi la mitad de los ciudadanos (47%) se muestra interesada en una despedida más personalizada, un interés que crece entre los jóvenes de 18 a 29 años. Entre las opciones más atractivas destacan la música personalizada (34,6%), una comida o encuentro de despedida (30,5%) y un vídeo homenaje (23,7%).
Las preferencias sobre la propia despedida reflejan una sociedad diversa: el 59% elegiría la incineración, frente al 19% que optaría por la inhumación, y la elección entre un funeral civil (39%) y uno religioso (38%) está prácticamente equilibrada.
"Las familias nos piden despedidas que hablen de la persona que se va. Cuidar y acompañar significa escuchar, adaptarse y ofrecer a cada familia el tiempo y el espacio que necesita para despedirse", ha subrayado Asensi.
Flexibilidad, tecnología y sostenibilidad
El 76,9% considera que los servicios funerarios deberían ofrecer opciones más flexibles y personalizadas, y el 68,9% que deberían adaptarse más a los cambios sociales y culturales. Al mismo tiempo, el 72,8% defiende que algunos cementerios se protejan como patrimonio cultural.
La tecnología se percibe como una aliada: el 64,7% cree que puede facilitar la relación entre las familias y las empresas funerarias, y el 55,6% que permite ampliar la participación en la despedida, incluso por videoconferencia. Entre los servicios digitales, los que más interés despiertan son el borrado de la huella digital (39%) y la gestión del legado digital (38%).
La sostenibilidad cuenta con un respaldo amplio, aunque condicionado por el precio. El 84,9% considera que el mantenimiento de los cementerios debería combinar el respeto a las tradiciones con el cuidado del entorno, y el 60,5% vería positivo que existieran más opciones funerarias ecológicas. El 63% contrataría un servicio más sostenible si costara lo mismo, y el 12% lo haría aunque fuera más caro.
Planificar la despedida
El 81% considera importante dejar indicaciones previas sobre sus decisiones funerarias y el 75% cree que tener un seguro de decesos aporta tranquilidad a las familias. Sin embargo, solo el 47% ha hablado con su familia sobre cómo le gustaría que fuera su despedida, y el 45% evita pensar o hablar de temas relacionados con la muerte.
El estudio detecta también un espacio de mejora respecto de la información: solo el 38% se considera muy o bastante informado sobre los requisitos que debe cumplir una empresa para prestar un servicio funerario.
"El dato más consistente del estudio es que el contacto directo con el sector mejora su valoración: la imagen y la confianza crecen entre quienes han vivido una pérdida o han organizado un funeral. Por eso la información previa es tan importante: cuanto mejor se conoce el servicio, mejor se valora", ha explicado Rosa Díaz, directora general de Sigma Dos.
Fiscalidad y España rural
El 84% de los ciudadanos considera injusto el IVA del 21%, el tipo máximo, que se aplica actualmente a los servicios funerarios, frente a solo un 10% que lo considera justo.
La ciudadanía identifica además una brecha territorial: solo el 43% cree que las familias que viven en zonas rurales tienen acceso a los mismos servicios funerarios que en las zonas urbanas, y el 73% considera que las administraciones públicas deberían apoyar más a las empresas que prestan servicio en esos territorios.
"No hablamos de un lujo, sino de un servicio que las propias familias consideran esencial y que contratan en uno de los momentos de mayor vulnerabilidad de sus vidas. Una fiscalidad justa y el apoyo a quienes mantienen este servicio en el medio rural son cuestiones de equidad y de cohesión territorial", ha afirmado Asensi.
Ficha técnica
Estudio de opinión sobre el sector de servicios funerarios, elaborado por Sigma Dos para el Observatorio de los Servicios Funerarios. Universo: población residente en España de 18 y más años. 1.628 entrevistas online (CAWI) con distribución proporcional por sexo y edad y cuotas por comunidad autónoma. Error muestral de ±2,44% para un nivel de confianza del 95,5%. Trabajo de campo del 19 de junio al 2 de julio de 2026.
