ENVEJECER CON PROBLEMAS DE SALUD Y MOVILIDAD PREOCUPA MÁS A LOS MURCIANOS QUE SU FUTURA SITUACIÓN ECONÓMICA
Padecer una enfermedad crónica (63 %) y la falta de movilidad (64 %) son los principales temores asociados a la vejez, por delante de no tener dinero (48 %) o pensión (50 %)
El 19% de los murcianos reconoce que piensa con frecuencia en la vejez, un 30% afirma que nunca piensan en ella y un 51 % afirma hacerlo ocasionalmente.
Madrid, 30 de septiembre de 2026 Llegar a la vejez con salud, autonomía y capacidad para seguir desenvolviéndose con independencia preocupa a los murcianos más que su situación económica. Y es que, el 63% teme padecer una enfermedad crónica al alcanzar esta etapa de la vida y el 64 % tener problemas de movilidad, dos inquietudes que se sitúan por delante de no disponer de suficiente dinero (48 %), carecer de pensión (50 %), la soledad (45%), o vivir en una vivienda que no esté adaptada a sus necesidades (21 %).
Así lo revela el I Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios que, con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, analiza cómo proyectamos nuestro envejecimiento.
"Cuando pensamos en envejecer, nos preocupa sobre todo poder seguir siendo autónomos: movernos, entrar y salir de casa, desenvolvernos en nuestro entorno y continuar haciendo nuestra vida con normalidad. Por tanto, prepararse para vivir más no consiste únicamente en añadir años a la vida, sino en conseguir que podamos disfrutarlos con la mayor calidad posible", señala Cristina Pallàs, directora de la Fundación Mutua de Propietarios.
El Barómetro de la Accesibilidad fija en los 73,8 años la edad a la que, de media, los murcianos consideran que comienza la vejez. Una frontera que cambia significativamente dependiendo de la edad de quién responda: mientras los jóvenes de entre 18 y 24 años sitúan su inicio en los 66 años, las personas mayores de 65 la retrasan una década, hasta los 76 años.
Esta percepción resulta especialmente significativa en un país cuya esperanza de vida es de 84 años: vivimos cada vez más, pero la manera en que afrontaremos esos últimos años empieza a ganar espacio entre nuestras preocupaciones.
De hecho, el 19% de los murcianos reconoce que piensa con frecuencia en la vejez, un 30% afirma que nunca piensan en ella y un 51 % afirma hacerlo ocasionalmente. Esta reflexión sobre el futuro es todavía mayor entre quienes ya conviven con problemas de movilidad. El 24 % de las personas con movilidad reducida piensa frecuentemente en la vejez, frente al 15 % del conjunto de la población.
La movilidad cambia la forma de afrontar la vejez
Más de la mitad de los murcianos se muestran poco (46 %) o nada preocupados (11 %) ante su propia vejez, mientras que un 33% reconoce afrontarla con preocupación. Sin embargo, esta inquietud aumenta sustancialmente cuando existen dificultades de movilidad: una de cada dos personas con movilidad reducida manifiesta una elevada preocupación ante la llegada de la vejez. Asimismo, también aparecen fuertes diferencias por género: el 40 % de las mujeres muestra intranquilidad por alcanzar esta etapa de la vida, frente al 30 % de los hombres.
Y, entre quienes ya tienen movilidad reducida, aparece además una preocupación vinculada al lugar en el que vivirán, ya que el 28 % teme no disponer de una vivienda adaptada, una cuestión que inquieta incluso más que la discriminación social (16 %).
Con el fin de concienciar la eliminación de barreras arquitectónicas en las comunidades de propietarios, y entre toda la ciudadanía incluidos también los más jóvenes, la Fundación Mutua de Propietarios está incentivando la descarga de la app "Zero Barreras", una herramienta que de forma sencilla permite?medir el grado de accesibilidad de?los elementos?comunes de un edificio -como el ascensor, las?escaleras o el portal, entre otros-, identificando?cuáles son?las barreras arquitectónicas?a las que se?debe enfrentar una persona con?movilidad reducida?al acceder a su inmueble.?
"El gran reto de una sociedad cada vez más longeva es conseguir que nuestras viviendas, edificios y ciudades evolucionen también con nosotros, para que la edad o una dificultad de movilidad no se conviertan en una barrera para seguir participando plenamente en la sociedad", concluye Cristina Pallàs.
