Para Pomber, los videojuegos comenzaron siendo una forma de entretenimiento y terminaron convirtiéndose en una profesión.
El creador, nacido en Cartagena y criado en Antioquia, recuerda una adolescencia marcada por el sobrepeso y el bullying. En aquellos años encontró en su computador un espacio donde podía desconectarse de lo que ocurría fuera de casa.
A finales de 2019 comenzó a transmitir sus partidas. Durante la pandemia aumentó la frecuencia de sus directos y descubrió que tenía una audiencia interesada en verlo jugar, especialmente *Free Fire*.
Desde entonces construyó una comunidad que hoy lo acompaña en transmisiones de varias horas al día.
Pomber combina partidas competitivas con conversaciones, retos y dinámicas con sus seguidores. Para él, uno de los mayores reconocimientos no está necesariamente en las cifras, sino en los mensajes de personas que aseguran sentirse acompañadas mientras ven sus transmisiones.
Su camino tampoco ha estado libre de dificultades. Una de sus páginas fue hackeada cuando ya había conseguido un importante contrato con Facebook, obligándolo a comenzar nuevamente.
Lo hizo desde TikTok y volvió a levantar su comunidad.
Ahora mira hacia adelante con una meta clara: crecer sin perder la esencia que lo llevó a empezar y conseguir la estabilidad suficiente para ayudar a su familia.
Más que un nombre en internet, Pomber quiere convertir su historia en un legado.
