El Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid, SIME, federado en CSIT UNIÓN PROFESIONAL, alerta de que 83 de las 368 plazas ofertadas en mayo para médicos de familia de Atención Primaria, incluían desplazamientos obligatorios y que algunos facultativos debían recorrer hasta 70 kilómetros para cubrir parte de su jornada.
CSIT UNIÓN PROFESIONAL, sindicato representativo de los profesionales del Servicio Madrileño de Salud, SERMAS, denuncia que más del 22 % de las plazas ofertadas para médicos de familia, es decir, 83 de las 368 plazas de Medicina de Familia ofertadas por la Comunidad de Madrid en los llamamientos centralizados de mayo de 2026, incluían la obligación de prestar asistencia periódicamente en un segundo centro de salud.
Los datos constan en la documentación remitida por el Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid, SIME, federado en CSIT UNIÓN PROFESIONAL, al Defensor del Pueblo, al que se solicitó su intervención ante las consecuencias que este modelo puede tener sobre la continuidad asistencial y la calidad de la Atención Primaria madrileña.
El modelo, conocido como "4+1", consiste en que un médico es llamado para ocupar una plaza concreta, vinculada a un centro de salud, un CIAS (código de identificación de ese puesto de trabajo), un turno, una agenda y una población, pero la aceptación del nombramiento queda condicionada a que preste asistencia uno o dos días por semana en otro centro de salud.
Hasta 69 kilómetros para cubrir una segunda consulta
La documentación analizada por SIME revela que no se trata de desplazamientos anecdóticos. La distancia media entre los centros de origen y destino era de 30 kilómetros, con una mediana de 26,6 kilómetros y un máximo de casi 70 kilómetros.
En transporte público, el desplazamiento alcanzaba una media de 68,7 minutos, llegando en algunos casos a 122 minutos. En 51 de las plazas analizadas, el desplazamiento suponía al menos una hora de transporte público y en 28 casos alcanzaba o superaba los 90 minutos.
Para SIME-CSIT UNIÓN PROFESIONAL, estas cifras demuestran que no estamos ante una fórmula excepcional destinada a resolver una incidencia puntual, sino ante un modelo organizado de cobertura parcial de necesidades asistenciales.
El mismo médico, dos centros, dos poblaciones y dos agendas
El problema que plantea SIME-CSIT UNIÓN PROFESIONAL no es que un médico pueda prestar asistencia ocasionalmente en otro centro cuando exista una necesidad sobrevenida. La cuestión es que el desplazamiento aparece como condición previa de la oferta y de la formalización del nombramiento, mediante una diligencia individual, pudiendo mantenerse durante un periodo de hasta un año e incluso ampliarse a más de un centro. Estamos ante un modelo que convierte a un médico contratado para cubrir una plaza concreta en un recurso itinerante que debe repartir su jornada entre diferentes centros, poblaciones, agendas y equipos.
Es especialmente preocupante que esta fórmula se utilice precisamente en un contexto de déficit estructural de médicos de familia. Si tenemos pocos médicos, la solución no puede consistir en dividir entre varios centros el tiempo de los profesionales que conseguimos contratar.
Denunciamos ante la Inspección de Trabajo y el Defensor del Pueblo
SIME-CSIT UNIÓN PROFESIONAL ya presentó el 8 de julio de 2026 una denuncia ante la Inspección de Trabajo por este modelo de contratación y, cinco días después, dirigió al Defensor del Pueblo una solicitud de intervención centrada específicamente en sus posibles consecuencias sobre la continuidad asistencial, la longitudinalidad y la seguridad del paciente.
Por ello, reclama ahora a la Comunidad de Madrid que aporte los criterios asistenciales y la justificación técnica que sustentan este modelo y que explique qué medidas está adoptando para evitar la fragmentación de la atención. "La pregunta es muy sencilla: si una plaza necesita un médico, ¿por qué ese médico no puede dedicarse íntegramente a la población que tiene asignada?"
Desde el Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid, SIME, federado en CSIT UNIÓN PROFESIONAL, consideramos que la respuesta a la falta de profesionales debe pasar por cobertura íntegra de las plazas, estabilidad de los equipos, incentivos para los centros de difícil cobertura y medidas de fidelización, y no por repartir entre varios centros el tiempo de un mismo facultativo.
