La Fundación Cajamurcia presenta una nueva edición de su emblemática Semana Grande, una cita que año tras año reúne a cientos de espectadores y que en esta ocasión destaca por una oferta multidisciplinar de primer nivel. El festival fusionará las melodías más icónicas de la música española, el humor gestual más gamberro y una exposición de una de las grandes artistas del siglo XX en nuestro país.
Un viaje musical y el mejor humor sobre las tablas
El apartado de artes escénicas arrancará con 'Nino Bravo, libre', un emotivo musical que rinde homenaje a una de las voces más legendarias de la historia musical hispana. El espectáculo repasará los grandes éxitos del artista valenciano a través de una cuidada puesta en escena y voces en directo que prometen emocionar a varias generaciones de espectadores. Habrá dos funciones, el 16 de octubre, a las 20:30 horas, y el 17 de octubre a las 20:00 horas, en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia.
Por su parte, el sello de la comedia y la espectacularidad visual vendrá de la mano de la compañía Yllana, que regresa a la programación de la Fundación con su último estreno, 'GOOL'. Fieles a su inconfundible estilo de humor negro, sátira y un dominio absoluto del lenguaje gestual, los integrantes de Yllana presentarán una divertida y enérgica comedia ambientada en el mundo del fútbol y el deporte de masas, garantizando carcajadas para todos los públicos. La función es el 1 de noviembre, a las 19 horas, en el Teatro Circo Murcia.
Una reivindicación histórica en las artes plásticas
La apuesta cultural y patrimonial de esta edición es la muestra 'Rosario de Velasco. Del olvido a la memoria', que se puede contemplar en el Centro Cultural Las Claras, donde permanecerá abierta hasta el 29 de noviembre. La exposición está comisariada por Alicia Ventura Bordes y la murciana Toya Viudes de Velasco, sobrina nieta de Rosario de Velasco e impulsora de su recuperación.
Rosario de Velasco (Madrid 1904 - Barcelona 1991) está considerada como una de las grandes artistas de la primera mitad del siglo XX y una de las más desconocidas de la Generación del 27. Fue una destacada representante de 'Retorno al orden', movimiento paralelo a la Nueva Objetividad alemana y el Novecento italiano que promovía un estilo depurado desde la vuelta a lo clásico. Elogiada por el público y la crítica, mostró su obra dentro y fuera de España y participó en reconocidos certámenes como la Bienal de Venecia o el Premio Carnegie de Pittsburg, donde expuso junto a Salvador Dalí. Sin embargo, como muchas otras mujeres que en su época alcanzaron nombre y fama, su figura terminó relegada al olvido.
