Las rentas prime llegan a los 45 €/m² al mes, un 8,4% más que hace un año
La demanda crece un 47% en espacios de trabajo flexible como Lexington
El mercado de oficinas de Madrid se encuentra ante una situación cada vez más tensionada: la oferta disponible en las ubicaciones más demandadas se reduce. Según un estudio de CBRE, la disponibilidad en CBD se situó en el 3,2% durante el segundo trimestre de 2026, un contexto que responde principalmente a la falta de producto de calidad y no a una debilidad de la demanda.
En el conjunto de Madrid, la contratación alcanzó los 105.000 m² durante el segundo trimestre, elevando el volumen acumulado en el primer semestre hasta los 205.000 m². Por su parte, JLL sitúa las rentas en los 45 €/m² al mes, un 8,4% más que un año antes. El escenario apunta así a un mercado en el que la disponibilidad y las características del espacio se convierten cada vez más en factores determinantes para las empresas a la hora de tomar decisiones inmobiliarias.
Las empresas buscan oficinas que puedan adaptarse
Esta evolución está favoreciendo una mayor demanda de soluciones capaces de combinar ubicación, calidad y flexibilidad. Las empresas no solo buscan encontrar una oficina disponible, sino contar con un espacio que pueda acompañar el crecimiento de sus plantillas y de sus necesidades de negocio.
Es una tendencia que también está detectando Lexington. La compañía especializada en espacios de trabajo flexibles ha registrado un incremento del 47% en la demanda de oficinas de perfil corporativo durante el último año, mientras que la duración media de sus contratos se sitúa ya en torno a los 45 meses.
La marca prepara, además, 3.500 m² de espacio flexible en su centro de Paseo de la Castellana 79, ampliando la capacidad disponible para empresas que buscan oficinas de mayor tamaño y con margen de adaptación.
En palabras de David Vega, CEO de Lexington, "La flexibilidad ha dejado de ser una alternativa al modelo tradicional para convertirse en una ventaja competitiva. La posibilidad de adaptar una oficina a las necesidades reales de cada compañía permite tomar decisiones de espacio con una perspectiva mucho más alineada con la evolución del negocio."
La flexibilidad gana peso ante la escasez de oferta
En este contexto, los espacios flexibles se posicionan como una alternativa para compañías que necesitan acceder a ubicaciones consolidadas y, al mismo tiempo, mantener capacidad para adaptar su superficie a medida que evoluciona el negocio.
La tendencia supone también una evolución del propio mercado flexible, que ha ido ampliando su propuesta desde el coworking tradicional hacia oficinas privadas y soluciones corporativas personalizadas, dirigidas a empresas que buscan mayor capacidad de adaptación sin renunciar a una ubicación estratégica.
Para David Vega, "el escenario actual confirma que los espacios flex están dejando de ser una solución asociada exclusivamente a empresas pequeñas o necesidades temporales para convertirse en una opción para compañías de todos los tamaños que buscan capacidad de adaptación a largo plazo".
