Columbares ha celebrado esta mañana en Murcia la presentación de resultados de su estudio sobre acceso educativo de mujeres en situación de vulnerabilidad.
La investigación revela que los cuidados, las dificultades económicas y los horarios rígidos condicionan las posibilidades de retomar los estudios.
Por su parte, las mujeres migrantes encuentran barreras para reconocer su formación previa, mientras que las rurales afrontan la distancia y el coste de los desplazamientos.
Los testimonios recogidos muestran que el deseo de aprender persiste y vinculan la educación con el empleo, la autonomía y el empoderamiento.
Columbares ha presentado esta mañana los resultados del estudio 'La realidad del acceso a la educación de las mujeres desde una perspectiva interseccional' en el Centro Cultural Las Claras de Cajamurcia. De ámbito nacional, la investigación ha tenido como objetivo analizar las barreras que dificultan el acceso educativo de mujeres en situación de vulnerabilidad. Así, aborda cómo las circunstancias sociales, económicas, familiares y territoriales condicionan sus oportunidades para iniciar, continuar o retomar los estudios.
En este sentido, el estudio recoge las experiencias de treinta y nueve mujeres, con una edad media de 39,6 años, que participaron en cuatro grupos focales. Estos se realizaron con mujeres migrantes en Orihuela, de entornos rurales en O Barco de Valdeorras (Galicia), gitanas en Sevilla y un grupo mixto e interseccional en Murcia, contando muchas de ellas con estudios universitarios, formación técnica y experiencia profesional cualificada.
De los resultados cabe destacar que los cuidados y las limitaciones económicas constituyen dificultades comunes a distintas experiencias. A los costes de matrícula, materiales o transporte se añade la necesidad de priorizar el empleo y la atención a familiares, mientras que los horarios rígidos complican esa compatibilidad. Igualmente, los testimonios recogen inseguridad y miedo a no estar preparadas tras largos periodos alejadas del sistema educativo, especialmente cuando faltan orientación y apoyo.
La investigación identifica también barreras específicas. Entre las participantes migrantes, estas se relacionan con el idioma, la documentación exigida y el reconocimiento de estudios previos. En el caso de las mujeres rurales, la distancia a los centros educativos requiere desplazamientos que implican gastos y tiempo, dificultando la conciliación con el trabajo y las responsabilidades familiares. Entre las mujeres gitanas, la formación se presenta como una vía para ampliar oportunidades laborales y personales, preservando la identidad cultural y los vínculos comunitarios.
Es reseñable, igualmente, que la interrupción de los estudios no equivale a la pérdida del deseo de formarse. Las participantes relacionan la educación con el acceso al empleo, pero también con la autonomía, la confianza y la capacidad de tomar decisiones sobre su propia vida. De este modo, el estudio pone de relieve que garantizar el derecho a la educación exige crear condiciones que permitan ejercerlo, más allá de la voluntad y motivación individuales.
La jornada ha contado con la participación de Patricia Bezunartea (directora general de Diversidad Familiar y Servicios Sociales del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030); Ana Belén Martínez (directora general de Mujer y Prevención de la Violencia de Género de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia) y Rosa Cano (directora de Columbares). La presentación de resultados ha estado a cargo de investigadoras del proyecto AURORA.
Por su parte, la directora de Columbares ha destacado que "el derecho a la educación ha de adaptarse a las distintas trayectorias ya que no siempre son lineales; las desigualdades continúan condicionando el acceso a la educación, siendo especialmente visibles en el caso de las mujeres. Es por eso que resulta esencial incorporar la interseccionalidad, herramienta que permite reorientar la educación hacia la inclusión y la justicia".
Tras la presentación, se ha celebrado una mesa redonda titulada 'Voces que transforman: experiencias educativas desde una mirada interseccional', en la que han participado mujeres de los grupos focales de Columbares, Oblatas, Murcia Acoge y Fundown. En ella se han abordado las perspectivas de las mujeres gitanas, las mujeres racializadas, la diversidad LGTBI+ y las mujeres con discapacidad. El encuentro ha incluido también la presentación de un protocolo derivado de la investigación, así como pintura en directo a cargo del artista Eduardo Tomás. Ha concluido con un cierre musical de Clara Baeza y Alba Crackles.
Para finalizar, cabe destacar que la actividad celebrada hoy se enmarca dentro del proyecto 'AURORA: fortaleciendo el acceso educativo de mujeres en situación de vulnerabilidad con un enfoque interseccional'. Desarrollado por Columbares, está financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
