Con la entrada en vigor hoy del Reglamento de Emergencia y Resiliencia del Mercado Interior, la UE cuenta ahora con un marco estructurado para reforzar la preparación frente a las crisis, mejorar la coordinación con los Estados miembros y las empresas y garantizar medidas específicas y proporcionadas para salvaguardar la libre circulación de bienes, servicios y personas en todo el mercado único. En tiempos de crisis, un mercado único que funcione correctamente es el activo más sólido de Europa y el Reglamento de Emergencia y Resiliencia del Mercado Interior se basa en las lecciones extraídas de las crisis recientes.
Este Reglamento establece un enfoque de tres niveles. En el marco del modo de contingencia por defecto, la Comisión y los Estados miembros supervisarán la resiliencia del mercado único mediante alertas tempranas, simulaciones y ejercicios de preparación. En caso de crisis, el Consejo podrá activar el «modo de vigilancia», lo que permitirá un seguimiento más estrecho de las cadenas de suministro de bienes y servicios esenciales. En caso de perturbaciones graves, se podrá activar el «modo de emergencia» para permitir medidas específicas, como la contratación pública coordinada, las solicitudes de información a las empresas y las restricciones a las medidas nacionales que fragmentan el mercado único, incluidas las prohibiciones de exportación dentro de la UE.
El 4 de junio, la primera reunión formal del consejo del Reglamento de Emergencia y Resiliencia del Mercado Interior reunirá a los Estados miembros para debatir, entre otras cuestiones, las implicaciones de la situación en Oriente Próximo en las cadenas de suministro.
