Cuatro días después del doble terremoto que sacudió Venezuela, es fundamental intensificar el apoyo a las personas afectadas.
Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, es importante atender con urgencia oblación damnificada. Miles de personas permanecen sin hogar, sin acceso a agua potable y sin condiciones básicas de higiene.
En este contexto, las primeras 72 horas críticas dan paso a una fase en la que la asistencia de emergencia resulta clave para evitar un agravamiento de la crisis, especialmente en ámbitos como la salud, la alimentación, el acceso a agua segura y la protección de las personas más vulnerables.
“Aunque el terremoto ocurrió hace unos días, la emergencia continua y se intensificará a medidas que logra acceder a más zonas afectadas. Hoy vemos a familias organizando su vida en carpas y refugios improvisados, donde el acceso a agua segura y condiciones básicas de higiene es fundamental para proteger su salud y su dignidad”, explica Dunia de Barnola, directora de Acción contra el Hambre en Venezuela.
La Guaira y la cuidad de Caracas siguen siendo las zonas más afectadas, con colapsos estructurales generalizados y miles de personas durmiendo a la intemperie ante el riesgo de nuevas réplicas. En varios puntos, miles de personas permanecen sin refugio adecuado, en condiciones extremadamente precarias.
Las necesidades más urgentes incluyen acceso a agua, alimentos, insumos médicos, artículos de higiene y soluciones de alojamiento como toldos o colchonetas.
Una emergencia que se agrava: agua, saneamiento y salud en el punto crítico
Las condiciones en los principales puntos de concentración de población son cada vez más preocupantes. La falta de agua segura, la ausencia de instalaciones sanitarias adecuadas y la acumulación de residuos están incrementando los riesgos para la salud, especialmente en zonas donde aún hay cuerpos bajo los escombros.
Al mismo tiempo, el sistema sanitario opera bajo una fuerte presión. Muchos centros presentan daños estructurales y algunos han tenido que habilitar espacios exteriores para atender a la población, mientras los hospitales de campaña tratan de reforzar la capacidad de respuesta.
Acción contra el Hambre refuerza su intervención sobre el terreno
Acción contra el Hambre continúa desplegando su respuesta en Caracas, La Guaira y otras zonas afectadas, coordinada con las instituciones locales y centrada en cubrir las necesidades más urgentes de la población,
Durante las últimas horas, los equipos han iniciado y ampliado la distribución de kits de higiene, higiene menstrual y artículos esenciales, tanto en refugios como en asentamientos improvisados donde viven miles de personas tras haber perdido sus hogares.
Además, la organización está apoyando a los equipos de rescate mediante la provisión de material básico, al tiempo que refuerza su intervención en agua, saneamiento y salud.
La organización también ha comenzado a acceder a zonas de más difícil alcance, como comunidades aisladas en áreas de montaña, donde se están realizando evaluaciones médicas para preparar intervenciones más completas en los próximos días.
Protección y apoyo psicológico: claves en una crisis prolongada
El impacto emocional de la emergencia es ya evidente entre la población afectada. Acción contra el Hambre ha activado su capacidad en salud mental y apoyo psicosocial, con equipos especializados que ofrecen primeros auxilios psicológicos desde las primeras fases de la crisis.
Asimismo, la organización mantiene un fuerte enfoque en protección, con especial atención a los riesgos de violencia de género y a la situación de las personas más vulnerables —mujeres, niños y niñas y personas mayores— en contextos de desplazamiento y hacinamiento.
Una emergencia en evolución
La emergencia continúa e irá intensificándose. Las interrupciones en servicios básicos, las dificultades de acceso y la concentración de población en espacios no planificados hacen prever que las necesidades urgentes seguirán aumentando en los próximos días.
“Ante esta situación, Acción contra el Hambre seguirá apoyando los esfuerzos de coordinación y ampliando su respuesta con un objetivo claro: garantizar que la ayuda llegue a las personas que más lo necesitan en el momento más crítico”, añade Benedetta Lettera, responsable de Operaciones de Acción contra el Hambre en América Latina.
“En este momento, el mercado local sigue funcionando en ciudades como Caracas, lo que nos permite actuar con mayor rapidez y eficacia comprando los suministros directamente en el país. Por eso, las donaciones económicas son clave: no solo nos permiten responder de forma inmediata a las necesidades más urgentes, sino que también contribuyen a sostener la economía local. Cada aportación se transforma en ayuda directa para las comunidades afectadas”, añade finalmente la responsable de Operaciones de Acción contra el Hambre en América Latina.
