En una época de entornos laborales en rápida evolución, los europeos consideran que la educación y formación profesionales (EFP) constituyen una vía rápida hacia oportunidades de empleo atractivas y bien remuneradas. Una encuesta especial del Eurobarómetro revela que el 85 % de los europeos está de acuerdo en que la EFP proporciona capacidades técnicas relevantes para el mundo laboral. La mayoría de los encuestados también cree que la EFP ofrece oportunidades de empleo reales (82 %) y que están bien remuneradas (66 %). Más de la mitad afirma que la razón principal por la que las personas eligen la EFP es para empezar a trabajar y ganar dinero antes.
La EFP combina aprendizaje práctico y teórico para dotar a los alumnos de las capacidades prácticas y las cualificaciones necesarias en el mercado laboral. La encuesta muestra que el 73 % de los europeos considera que la EFP ofrece un aprendizaje de alta calidad, impartido por profesores competentes (79 %) y respaldado por infraestructuras modernas (78 %). Las oportunidades de acceso a la educación superior (67 %) y los programas de estudios en el extranjero (64 %) refuerzan aún más el atractivo de la EFP.
Los europeos eligen la EFP en función de factores como las oportunidades de empleo y los ingresos potenciales (53 %), los consejos de la familia (35 %) y de profesores o asesores (28 %).
Sin embargo, según los encuestados, la EFP no puede reemplazar las capacidades generales que suelen adquirirse en la escuela. La mitad de los encuestados cree que los programas de EFP son insuficientes para enseñar capacidades básicas, como la alfabetización y la alfabetización digital, o capacidades transversales como la comunicación y el pensamiento crítico. Los estereotipos de género también limitan el potencial de la EFP, ya que el 71 % está de acuerdo en que a menudo se anima a las mujeres a optar por la educación general en lugar de las materias técnicas.
Estas conclusiones ponen de relieve la pertinencia de la Recomendación del Consejo de 2020 sobre la EFP. Un nuevo informe publicado hoy destaca el papel de la EFP a la hora de abordar la escasez de mano de obra y la carencia de capacidades, así como las medidas aplicadas por los Estados miembros. Muestra que la UE ha cumplido dos objetivos clave: el 66 % de los recién titulados de EFP ha adquirido conocimientos a través de una formación en el trabajo (superando el objetivo del 60 %), mientras que el 80,2 % de los titulados de EFP tiene empleo (cerca del objetivo del 82 %). Para aprovechar plenamente el potencial de la EFP y satisfacer la creciente demanda de trabajadores formados en estos ámbitos, el informe pide que se amplíe la formación del profesorado, se intensifique la colaboración con las empresas, se aumente la movilidad educativa de los estudiantes y se subsanen las carencias de capacidades en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, así como las competencias básicas.
La vicepresidenta ejecutiva para los Derechos Sociales y las Capacidades, el Empleo de Calidad y la Preparación, Roxana Mînzatu, acoge con satisfacción las conclusiones: «Esta encuesta confirma lo que sabemos desde hace tiempo: la EFP funciona. Los europeos la consideran una vía para acceder a puestos de trabajo bien remunerados y carreras con perspectivas de futuro, y los datos lo corroboran, con buenos resultados en materia de empleo para los titulados de EFP. Nuestra próxima estrategia de EFP se basará en estos fundamentos para impulsar la competitividad de Europa y abrir puertas a los alumnos de todo el continente».
