Atlantic Copper celebró ayer el acto inaugural de CirCular, su nueva planta de recuperación de metales procedentes de aparatos eléctricos y electrónicos. El proyecto abre una nueva etapa en la trayectoria de la compañía al incorporar el reciclaje avanzado de metales a su actividad metalúrgica y ha supuesto una inversión de más de 550 millones de euros.
En el acto han participado el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla; la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda; el director de la Representación de la Comisión Europea en España, Daniel Calleja; así como el presidente de Atlantic Copper, Javier Targhetta, y la consejera delegada, Macarena Gutiérrez. Asimismo, han asistido representantes de las administraciones públicas, instituciones europeas y otras entidades públicas y privadas.
Esta nueva planta, única en España, permitirá el tratamiento de 60.000 toneladas anuales de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), contribuyendo a una gestión más sostenible de estos residuos y al refuerzo de la autonomía estratégica europea en el suministro de materias primas fundamentales. La instalación permitirá recuperar metales esenciales de alto valor como cobre, oro, plata, platino, estaño y paladio, esenciales para la transición ecológica, la digitalización y las tecnologías limpias en sectores estratégicos.
La planta, cuyas características la hacen única en el sur de Europa, ha sido reconocida como estratégica por la Comisión Europea y por la Junta de Andalucía y tiene prevista su puesta en marcha para el segundo trimestre de 2026.
Proyectos estratégicos en el marco del CRMA
CirCular forma parte de los 60 proyectos estratégicos impulsados por la Ley Europea de Materias Primas Fundamentales (CRMA), una iniciativa clave para reforzar una cadena de suministro europea más segura, sostenible y resiliente. En vigor desde mayo de 2024, CRMA establece un marco común para fortalecer las capacidades de la Unión Europea en la extracción, transformación y reciclaje de materias primas estratégicas, con el objetivo de reducir dependencias externas y aumentar la resiliencia industrial europea.
De cara a 2030, la CRMA fija metas concretaspara que la Unión alcance al menos el 10% de su consumo anual a través de la extracción interna, el 40 % mediante transformación en territorio europeo y el 25 % a través del reciclaje.
En este marco, la Comisión Europea ha seleccionado 47 proyectos estratégicos en 13 Estados miembros de la Unión Europea, entre ellos España. En conjunto, estas iniciativas abarcan toda la cadena de valor y movilizarán una inversión estimada de 22.500 millones de euros. Su contribución será clave para avanzar hacia los objetivos europeos en materias primas fundamentales, especialmente en ámbitos vinculados a las baterías, las energías renovables, la industria digital, la defensa y otras tecnologías estratégicas.
Contexto
La Ley Europea de Materias Primas Fundamentales (CRMA) es una pieza central de la estrategia de la Unión Europea para asegurar el acceso a los materiales necesarios para la transición ecológica y digital, así como para sectores estratégicos como la defensa y la industria aeroespacial.
La norma establece objetivos concretos para 2030 en materia de extracción, transformación y reciclaje dentro de la Unión, con el fin de reforzar la autonomía estratégica abierta de Europa, reducir vulnerabilidades y apoyar el desarrollo de cadenas de valor más resilientes y sostenibles.
En este contexto, los 47 proyectos estratégicos en países de la UE seleccionados por la Comisión Europea representan una respuesta coordinada a escala europea para fortalecer capacidades industriales en distintos puntos de la cadena de valor. Junto con otras medidas previstas en la CRMA, estos proyectos contribuirán a mejorar la seguridad de suministro, promover la innovación, impulsar la circularidad y crear nuevas oportunidades industriales en los Estados miembros.
«Este proyecto tiene una repercusión que va mucho más allá de una inversión local y alcanza una trascendencia europea, y por eso ha sido designado como proyecto estratégico de interés europeo, porque los materiales que se van a reciclar, sea cobre, níquel o paladio son esenciales para la economía del futuro».
«Hoy Huelva y Andalucía se convierten en punto de referencia para la economía circular europea. Europa necesita este tipo de proyectos, que generen valor económico y empleo cualificado, que contribuyan a alcanzar objetivos medioambientales, sean beneficiosos para industria y demuestren que competitividad y sostenibilidad son dos caras de la misma moneda, contribuyendo a una Europa más preparada para los retos del futuro».
Daniel Calleja y Crespo, director de la Representación de la Comisión Europea en España.
