Restauran una imagen de Cristo Crucificado de 'cartapesta' o 'papelón' de la capilla de la antigua Cárcel

Fuente:

Patrimonio

Restauran una imagen de Cristo Crucificado de 'cartapesta' o 'papelón' de la capilla de la antigua Cárcel

La pieza, de autor desconocido y fechada en los siglos XVII-XVIII, es muy destacada por tratarse de una de las pocas de estas características que podría quedar en la ciudad

La intervención del Taller de Restauración Municipal ha sido muy compleja por el mal estado de conservación de la escultura y la fragilidad de sus materiales

Fulgencio Gil Jódar, alcalde: "Estamos ante una escultura interesante y curiosa con analogías con crucifijos de 'papelón' de mayor formato como el Cristo de la Buena Muerte de San Miguel de Murcia y el del Consuelo de Cieza"

En la Sala de Arte Sacro del Museo Arqueológico Municipal, Mual, se puede contemplar desde este martes una nueva pieza, muy significativa, no sólo por su procedencia, la antigua Cárcel, sino también por el material con el que fue concebida. Se trata de un Cristo Crucificado de 'cartapesta' o 'papelón' que presidía la capilla de la antigua Cárcel, que ha sido intervenido en el Taller de Restauración Municipal, como ha manifestado el alcalde, Fulgencio Gil Jódar.

Ha comparecido junto a la edil de Desarrollo Local y Empleo, Rosa María Medina Mínguez; el concejal de Cultura, Santiago Parra Soriano; el director del Taller de Restauración Municipal, Antonio García Rico; y el director del Museo Arqueológico Municipal, Andrés Martínez Rodríguez, y ha asegurado que "estamos ante una escultura interesante y curiosa con analogías con crucifijos de 'papelón' de mayor formato como el Cristo de la Buena Muerte de San Miguel de Murcia y el del Consuelo de Cieza".

El Cristo de la Cárcel es una escultura ligera, realizada con materiales mixtos, mediante la técnica conocida como 'cartapesta' o 'papelón'. "Una disciplina artística que utiliza en su ejecución capas superpuestas de tela o papel, aglutinadas con colas orgánicas y configuradas sobre una estructura de madera o molde. Una característica de este tipo de esculturas, es el encontrarse totalmente vacías en su interior, lo que aporta un menor peso a la obra, por lo que se denominan de manera genérica como esculturas ligeras", ha señalado.

La técnica escultórica de la 'cartapesta' surge en Italia, introducida en la Península Ibérica por el intercambio cultural y comercial de artistas españoles e italianos, entre el Reino de Nápoles y Sicilia con la Corona de Aragón. A partir del siglo XIV ya se trabaja en la Península con esta técnica. Un ejemplo temprano de este arte lo tenemos en la Patrona de Valencia, la Virgen de los Desamparados, datada a principios del siglo XV y de 'cartapesta'. Desde sus orígenes, esta novedosa técnica se enfocó en la ejecución de esculturas de carácter devocional y en especial procesional, dado el menor peso de las imágenes.

El paulatino desinterés hacia este tipo de escultura y la escasez de ejemplares conservados se explica por los problemas que plantean en su conservación, devenida por la particularidad de sus materiales constructivos. Dado que, sus materiales orgánicos facilitan los ataques de xilófagos, unido a la delicadeza requerida para su manipulación por su fragilidad y la grave afectación que muestran ante las humedades. Lo que daría lugar a su sustitución por tallas de madera más duraderas, quedando las llamadas esculturas ligeras en un abandono y desaparecidas en la mayoría de los casos, con excepción de las 'vestidas' o de 'candelero'.

El Crucifijo de la Cárcel "es una obra realizada con la técnica mixta de 'cartapesta', en la que se ha utilizado madera en las manos, corcho en refuerzos interiores y telas de lino y cáñamo aglutinadas con colas orgánicas para configurar el cuerpo. El acabado final se muestra con aparejos tradicionales y policromías con óleos, de igual modo que la imaginería tallada en madera. Representa a un Cristo doliente con la cabeza inclinada a su derecha, con rasgos faciales afilados y expresivos, condición acentuada por las costillas muy marcadas del tórax, el arqueamiento de brazos, la flexión de las piernas y la torsión del cuerpo. El paño de pureza aparece ceñido a la cadera con pliegues menudos y paralelos", ha detallado el alcalde.

Esta particular composición del crucificado corresponde a los modelos difundidos en España, tanto en la escultura como en la pintura, siguiendo los cánones fijados tras el Concilio de Trento a mediados del siglo XVI y en concreto para las representaciones de Cristo. "La composición iconográfica de este crucificado muestra un remarcado naturalismo, realismo y un profundo patetismo, con la intención de conmover al creyente y reforzar su fe. Evita la exageración en los gestos, con sencillez en las formas y un color pálido de las encarnaciones. No muestra heridas evidentes y la sangre es apenas perceptible, con escasas gotas y fino regueros en algunas partes del rostro y el cuerpo. La cruz es de talla en madera de pino, muy elaborada y policromada en verde musgo, con brotes en blanco y negro. El INRI que conserva es de chapa y parece de una manufactura posterior", añadía.

Al carecer de documentación que determine la procedencia, época y autoría de la imagen, se ha recurrido a sus características formales, paralelismos y a la información que aportan sus materiales constructivos, para una aproximada datación. Su destino inicial podría haber sido una capilla, posiblemente en el ámbito doméstico, para un culto restringido o tal vez Cruz Guía procesional penitencial. Los clavos metálicos y cáncamo conservados son de elaboración artesanal y no industrial, lo que lo situaría anterior a la revolución industrial y la imposición de sus manufacturas en los mercados, a partir del siglo XIX.

"Encontramos un primer referente próximo y con analogías al nuestro en el Cristo Crucificado de la ermita de Santa Ana en Caudete, Albacete, datado entre los siglos XVII y XVIII. Comparte con el lorquino formato, disposición, características estéticas generales y la decoración tallada de la cruz", ha señalado el director del Taller de Restauración Municipal, quien ha aportado como dato importante a considerar que "en el Archivo Histórico Municipal se custodia un contrato de 1673, por el que se encarga al escultor y pintor lorquino Juan de Zamora un grupo escultórico de la Última Cena en cartón, para la Cofradía de la Sangre de Cristo. Imágenes que desfilaron en la Semana Santa de Lorca hasta la llegada de las esculpidas por Nicolás Salzillo en 1763. Este dato atestigua que en el siglo XVII se trabajaba también en Lorca con esta técnica de escultura ligera".

Sobre el estado de conservación que presentaba la escultura, el director del Taller de Restauración Municipal, ha afirmado que "no era muy bueno, pero venía condicionado por la fragilidad de los materiales utilizados en su elaboración y un deficiente mantenimiento. Su estado de conservación era muy deficiente". Se le detectaba un fuerte ataque de xilófagos internos, una gruesa capa de suciedad superficial generalizada muy adherida al soporte, policromías muy craqueladas y escamadas, con problemas de adherencia al soporte, lagunas de policromías perdidas por desprendimiento, grandes deformaciones por humedades, degradación de la estructura interna por afectación de xilófagos, proliferación de grietas estructurales, en especial en los encuentros de los brazos y el torso y pérdidas de volúmenes como en el caso del dedo corazón de la mano derecha.

La metodología de intervención ha incluido un profundo estudio de conocimiento del contexto y la historia de la obra. "Se han utilizado métodos reversibles, no invasivos y respetuosos con la integridad de la policromía y el soporte de tela de la 'cartapesta' y de madera de la cruz. Se han fijado las zonas en peligro de desprendimiento, velado con papel japonés y cola de conejo ligera, desinfección de xilófagos, eliminación de suciedad, sentado de policromías, refuerzo de grietas, reintegración de volúmenes desaparecidos, estucado de lagunas desparecidas, protección de policromías originales y reintegración", ha aportado Gil Jódar.

La pieza se mostrará en la Sala de Arte Sacro del Museo Arqueológico Municipal, donde se expondrá de forma destacada para que pueda ser contemplada por los visitantes, ya que se trata de una escultura que ha permanecido siempre custodiada en la capilla de la Cárcel, por lo que muy pocos han tenido la oportunidad de conocerla.

FICHA TÉCNICA

Pieza. Crucifijo.

Procedencia. Capilla antigua Cárcel.

Época. Siglos XVII-XVIII.

Autor. Desconocido.

Material. Madera, corcho, telas, colas orgánicas y óleos.

Técnica. Talla, vaciado y policromía con óleos.

Medidas. 138x88x21 centímetros.

Intervención. Taller de Restauración Municipal, Concejalía de Desarrollo Local y Empleo.

Exposición. Museo Arqueológico de Lorca, Mual.

Restauran una imagen de Cristo Crucificado de 'cartapesta' o 'papelón' de la capilla de la antigua Cárcel - 1, Foto 1
Restauran una imagen de Cristo Crucificado de 'cartapesta' o 'papelón' de la capilla de la antigua Cárcel - 2, Foto 2
Restauran una imagen de Cristo Crucificado de 'cartapesta' o 'papelón' de la capilla de la antigua Cárcel - 3, Foto 3
Restauran una imagen de Cristo Crucificado de 'cartapesta' o 'papelón' de la capilla de la antigua Cárcel - 4, Foto 4
Restauran una imagen de Cristo Crucificado de 'cartapesta' o 'papelón' de la capilla de la antigua Cárcel - 5, Foto 5
Murcia.com