Cerca de 200 alumnos de los colegios San Cristóbal y Andrés García Soler reciben una formación práctica de reanimación cardiopulmonar y primeros auxilios

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La iniciativa, que parte del Foro del Deporte, ha contado con la colaboración de las concejalías de Recursos Humanos y Sanidad

Cerca de 200 alumnos de los colegios San Cristóbal y Andrés García Soler reciben una formación práctica de reanimación cardiopulmonar y primeros auxilios

El curso, impartido por personal del Servicio de Seguridad y Salud Laboral del Ayuntamiento de Lorca, se ha centrado en reanimación cardiopulmonar (RCP), primeros auxilios y utilización de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) y se ha impartido a niños y niñas de entre 8 y 11 años

Con esta campaña, el Consistorio continúa impulsando una cultura preventiva desde la infancia, fomentando valores como la responsabilidad, la solidaridad y la ayuda a los demás, bajo una premisa esencial: reconocer una emergencia, pedir ayuda a tiempo y saber cómo actuar puede salvar vidas

180 alumnos de entre 8 y 11 años pertenecientes a los colegios San Cristóbal y Andrés García Soler han recibido, durante el día de hoy, en el Centro Cultural Alcalde José María Campoy Camacho, a manos de personal del Servicio de Seguridad y Salud Laboral del Ayuntamiento de Lorca, una formación práctica sobre reanimación cardiopulmonar (RCP), primeros auxilios y conocimiento de los desfibriladores externos semiautomáticos (DESA).

Así lo han informado las ediles de Personal y Sanidad en el Ayuntamiento de Lorca, Belén Pérez y Belén Díaz, respectivamente, indicando que la iniciativa, que parte de la Asociación Foro de Educación Física y Deporte en colaboración con ambas concejalías, tiene el objetivo fundamental de fomentar desde edades tempranas la cultura de la prevención, la educación para la salud y la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.

La formación se ha organizado en dos grupos, el primero a las 9:45 horas y el segundo a las 11:00 horas, mediante sesiones teórico-prácticas adaptadas a la edad y capacidad de comprensión de los participantes.

Durante las jornadas, los escolares han aprendido a identificar una posible situación de emergencia, reconocer cuándo una persona se encuentra inconsciente y conocer las primeras actuaciones que pueden contribuir a salvar una vida.

Uno de los principales contenidos ha sido la enseñanza de la conducta PAS (Proteger, Avisar y Socorrer), centrándose en la importancia de comprobar que el entorno es seguro, solicitar ayuda inmediatamente a una persona adulta y avisar al teléfono de emergencias 112, facilitando información clara sobre lo sucedido y el lugar donde se encuentran.

Asimismo, se han realizado demostraciones prácticas de las maniobras básicas de reanimación cardiopulmonar, utilizando maniquíes de entrenamiento. Los niños y niñas han podido familiarizarse con la colocación de las manos, la realización de compresiones torácicas y la importancia de actuar rápidamente cuando una persona no responde y no respira con normalidad, siempre siguiendo las indicaciones del personal instructor y de los servicios de emergencia.

Otro de los aspectos destacados ha sido el conocimiento y la familiarización con los desfibriladores externos semiautomáticos (DESA). Mediante explicaciones sencillas y demostraciones con equipos de entrenamiento, el alumnado ha conocido qué es un desfibrilador, para qué sirve, dónde puede encontrarse y cómo sus instrucciones visuales y sonoras ayudan durante una emergencia.

Se ha explicado que estos dispositivos pueden contribuir a recuperar un ritmo cardíaco eficaz en determinadas paradas cardíacas y que su utilización precoz, junto con las maniobras de RCP, aumenta las posibilidades de supervivencia.

Los escolares han aprendido también la importancia de localizar rápidamente el DESA, avisar a una persona adulta, seguir las indicaciones del 112 y no tocar a la víctima cuando el equipo analiza el ritmo cardíaco o indica que va a administrarse una descarga.

La actividad ha incluido, igualmente, nociones básicas de primeros auxilios, abordando situaciones cotidianas que pueden producirse tanto en el entorno escolar como en el familiar, entre ellas:

Atragantamientos: reconocer cuándo una persona tiene dificultades graves para respirar, pedir ayuda inmediatamente y conocer, mediante demostraciones adaptadas, las actuaciones básicas ante una obstrucción de la vía aérea.

Caídas, golpes y heridas: identificar situaciones que requieren atención, evitar movimientos innecesarios cuando se sospeche una lesión importante y conocer medidas sencillas de protección y atención inicial.

Hemorragias: aprender la importancia de avisar a una persona adulta y realizar presión directa sobre una herida sangrante, cuando resulte seguro.

Pérdida de conocimiento: reconocer cuándo una persona no responde, pedir ayuda, comprobar la respiración con las indicaciones del personal instructor y conocer la posición lateral de seguridad cuando corresponda.

Quemaduras: identificar riesgos habituales, evitar remedios caseros perjudiciales y conocer la importancia de enfriar las quemaduras térmicas leves con agua corriente fresca y solicitar ayuda.

Las ediles han reseñado que todos estos contenidos se han impartido desde un enfoque educativo, participativo y preventivo, utilizando ejemplos de situaciones cotidianas, demostraciones y ejercicios prácticos supervisados. Y todo ello transmitiendo un mensaje fundamental: ante una emergencia, los niños y niñas también pueden ayudar a salvar vidas, especialmente si saben reconocer el peligro, mantener la calma, avisar rápidamente al 112 y solicitar la intervención de personas adultas.

Esta iniciativa adquiere especial relevancia teniendo en cuenta que todos los colegios del término municipal de Lorca disponen actualmente de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) equipados con parches pediátricos, lo que permite reforzar la capacidad de respuesta ante posibles emergencias cardíacas en el ámbito escolar.

La actividad se enmarca en el compromiso del Ayuntamiento de Lorca con la promoción de la salud, la prevención de riesgos y la preparación de la ciudadanía ante situaciones de emergencia, apostando por la formación desde las primeras etapas educativas.

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