La liquidación presupuestaria de 2025 confirma el colapso administrativo que sufre el municipio bajo el mandato de PP y VOX. Los números de Intervención certifican que el equipo de gobierno solo ha ejecutado el 38,6% de las inversiones previstas. Esto supone que el 60% de los proyectos prometidos a los vecinos se han quedado sin realizar por pura incapacidad de gestión.
Esta parálisis no es un hecho aislado, sino una tendencia estructural en la gestión del actual alcalde. En el ejercicio 2024, la ejecución de las inversiones reales fue de un ínfimo 27,79%, lo que demuestra que el equipo de gobierno lleva dos años fracasando en su obligación de transformar el presupuesto en mejoras para la ciudad.
"Molina tiene el dinero en el banco gracias a las transferencias del Estado, pero las calles están abandonadas por la desidia de un alcalde más preocupado por los juzgados que por sus vecinos", ha declarado la portavoz socialista, Isabel Gadea. Gadea ha denunciado que el PP intenta ocultar su desconexión con la calle mediante marcos de confrontación nacional que nada tienen que ver con los problemas reales de la ciudad.
Un gobierno ausente frente a la parálisis local
Los datos técnicos confirman que la gestión de José Ángel Alfonso y VOX se caracteriza por la inacción. Mientras el alcalde dedica gran parte de su agenda a cuestiones judiciales, el portavoz de VOX ha faltado al 50% de las Juntas de Gobierno en lo que va de año, evidenciando que el pacto es una alianza de intereses y no de trabajo por Molina.
Isabel Gadea ha subrayado que la prioridad debe ser la gestión útil frente al ruido. "Cada vez que ellos busquen el conflicto, nosotros estaremos en una calle concreta de Molina denunciando un bache o la falta de limpieza", ha afirmado la portavoz, destacando que el actual ejecutivo es un "accidente temporal" que ha frenado la ciudad.
RADIOGRAFÍA DEL DESGOBIERNO LOCAL:
Incapacidad de gestión: El gobierno mantiene bloqueados 22,3 millones de euros por su incapacidad para ejecutar proyectos técnicos.
Dopaje financiero: La solvencia municipal depende de los 31,5 millones inyectados por el Gobierno de España, dinero que el PP y VOX guardan en el banco en lugar de mejorar los servicios.
Sueldos de primera, servicios de tercera: Se suben las tasas a los vecinos mientras el gobierno de Molina de Segura se centra en sus fotos y en intereses que nada tienen que ver con el municipio.
Isabel Gadea ha concluido que Molina merece un gobierno que gestione y no que divida. "No vamos a permitir que el sectarismo y la soberbia sigan frenando nuestro futuro; vamos a devolver Molina a su gente".
