La exposición GENOMA ARTÍSTICO, de Grupo Celes y El Perro Pinto, organizada por el Instituto de las Industrias Culturales y las Artes de la Región de Murcia (ICA) y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Molina de Segura, abre sus puertas al público el jueves 16 de abril, en la Sala Municipal de Exposiciones El Jardín (en Calle Profesor Joaquín Abellán, n° 8). El alcalde, José Ángel Alfonso, y la edil de Cultura, María Hernández, asisten a la inauguración de la exposición a las 20.00 horas. La muestra podrá visitarse hasta el día 22 de mayo, en el siguiente horario: de martes a viernes, de 17.30 a 20.00 horas; y los jueves, de 10.30 a 13.30 horas.
La exposición se compone de veinte retratos finish de mujeres cuyas miradas y gestos condensan relatos íntimos, memorias personales y experiencias vitales vinculadas a contextos sociales marcados por la desigualdad. Cada participante ha compartido su historia en un proceso de escucha empática que se traduce en una imagen fotográfica final donde el gesto, la actitud corporal y la espontaneidad adquieren un papel fundamental.
El proyecto nace de la necesidad de reflexionar sobre la brecha invisible que separa a quienes poseen oportunidades de quienes apenas pueden acceder a ellas. La fotografía se plantea así como un espacio de visibilización y de dignificación, donde la representación no busca idealizar sino revelar la complejidad humana desde una perspectiva contemporánea.
Una vez realizada la toma fotográfica, cada imagen es entregada a Elyan (identidad artística surgida del diálogo experimental entre creación humana e inteligencia artificial) para que, mediante prompts (instrucciones o descripciones para indicarle qué quieres que haga) diseñados para orientar sin condicionar su autonomía interpretativa, genere nuevas visualidades derivadas de la fotografía original. Este proceso no persigue la mejora técnica de la imagen ni su manipulación postproductiva, sino la creación de una nueva obra basada en los datos simbólicos, emocionales y formales contenidos en la imagen inicial.
Cada pieza expositiva está compuesta por tres imágenes: la fotografía original y dos reinterpretaciones postfotográficas generadas por inteligencia artificial. Estas nuevas imágenes no sustituyen el referente inicial, sino que lo expanden, lo cuestionan y lo desplazan hacia un territorio visual donde la autoría se convierte en un espacio compartido entre lo humano y lo algorítmico.
El trabajo se desarrolla en colaboración entre María José Cárceles y Rafael Hortal Navarro (grupo CELES), responsables del proceso fotográfico y de la construcción conceptual del retrato social, y Desiderio Guerra, cuya intervención articula la dimensión tecnológica y artística mediante el entrenamiento y la mediación creativa con Elyan. La cohesión entre los tres enfoques genera un campo de investigación visual que explora las posibilidades expresivas de la postfotografía en el contexto del arte contemporáneo.
El concepto de la obra se sitúa en la intersección entre identidad, memoria y transformación cultural, mientras que el proceso de creación se fundamenta en la experimentación con nuevas herramientas tecnológicas y en la búsqueda de un lenguaje visual capaz de integrar sensibilidad humana y pensamiento algorítmico. Esta dualidad permite plantear el retrato no como una imagen cerrada, sino como una huella en evolución que refleja tanto la experiencia vital de las protagonistas como los cambios de paradigma en la producción artística actual.
El proyecto Genoma Artístico es una iniciativa que destaca, no solo por ser pionera en combinar el arte contemporáneo con la Inteligencia Artificial, sino por conseguir aunar creatividad y compromiso social.
Colectivo artístico Celes El Perro Pinto
El colectivo surge del encuentro creativo entre el Grupo CELES y el estudio El Perro Pinto, estableciendo un espacio de investigación visual donde convergen fotografía, construcción plástica, experimentación digital e inteligencia artificial generativa. Su práctica se desarrolla desde una actitud abierta al proceso, al error y a la transformación de la imagen como lenguaje contemporáneo.
Tras experiencias previas como el proyecto expositivo Biota sintética, centrado en imaginarios evolutivos y futuros posibles, el colectivo continúa explorando en Genoma artístico los límites del retrato en la era postfotográfica, entendiendo la obra como un territorio híbrido donde la memoria humana, la materia y el dato conviven en tensión creativa.
