El Vidal Golosinas Ciudad Molina Basket afronta la quinta jornada de la liga regular con la urgencia de estrenar su casillero de victorias. Los de Carles Miñana no han conseguido vencer en los cuatro primeros encuentros, pero han mostrado destellos de buen juego que alimentan la confianza de cara a un duelo que se antoja decisivo para encarrilar la temporada.
El Pabellón Serrerías recibirá este sábado al CEB Lliria, un equipo valenciano que llega con un balance de 2-2, tras caer en casa ante Clavijo, unos días después de dar una de las campanadas en Copa eliminando al Askatuak Gipuzkoa de 1.ª FEB. Se guardará un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo).
El conjunto edetano es uno de los equipos más completos del grupo B.
Los hombres dirigidos por Iago Castro apuestan por un juego vistoso, con bastante lanzamiento desde 6,75 y con pívots muy dinámicos. Ya fueron capaces de ganar en el feudo molinense en Copa por 71-81.
El Vidal Golosinas llega con la esperanza de poder ser más consistentes en el juego durante más minutos y reducir esos parciales negativos que les han perjudicado en varios encuentros. Con el apoyo de su afición, la primera victoria está más cerca.
