Las primeras investigaciones detectaron una estructura empresarial que simulaba inversiones en oro, mediante productos financieros inexistentes, y que continuó operando pese a la intervención
Inversiones de oro inexistentes
La investigación se inició en el 2021 tras detectarse una estructura empresarial que simulaba inversiones en oro mediante productos financieros inexistentes o de escaso valor real. Las primeras actuaciones permitieron evidenciar que los activos ofrecidos a los inversores no se correspondían con el valor anunciado, detectándose incluso materiales que simulaban ser oro sin serlo.
A pesar de las medidas judiciales adoptadas en una primera fase, entre ellas el embargo de cuentas y la paralización de la actividad societaria, los agentes comprobaron posteriormente que la organización continuaba operando. La página web permanecía activa de forma deliberada, con el objetivo de mantener una apariencia de normalidad y seguir captando nuevos inversores, al tiempo que evitaba que los ya existentes solicitaran la devolución de sus aportaciones.
Resultó sorprendente que en un periodo con una fuerte presión al alza del precio del oro en los mercados internacionales, que el entramado investigado no solo no ofreciera resultados positivos a los inversores, sino que incluso dejara de atender a sus obligaciones y ni siquiera procediera a la devolución del capital a la fecha de extinción de los contratos.
A partir de ese momento, se desarrolló durante más de dos años una investigación patrimonial exhaustiva que permitió reconstruir los flujos económicos y detectar maniobras de ocultación, entre ellas la transformación de la estructura societaria en el extranjero y la utilización de personas interpuestas para encubrir la titularidad real de la actividad.
Las pesquisas evidenciaron que la organización operaba a través de múltiples cuentas bancarias, abiertas en distintos países, desde donde se canalizaban los fondos de los inversores. El análisis de los movimientos económicos puso de manifiesto una clara desproporción entre los ingresos y las inversiones realmente realizadas, confirmando el carácter fraudulento de la actividad.
Estafa piramidal
El dinero recibido era redistribuido mediante transferencias internas y pagos recurrentes bajo apariencia de nóminas o gastos operativos, lo que permitía a los investigados apropiarse de los fondos y dificultar su trazabilidad. Este sistema respondía a un esquema típico de estafa piramidal, en el que las aportaciones de nuevos inversores servían para sostener parcialmente pagos a otros, mientras el grueso del capital era desviado.
La investigación ha permitido acreditar la continuidad delictiva del entramado, así como los mecanismos empleados para sostener la actividad ilícita, entre ellos el mantenimiento de una apariencia empresarial, la dispersión internacional de fondos y el vaciado sistemático de cuentas.
Como resultado de la operación, se ha procedido a la detención de dos personas presuntamente responsables de los hechos, llevándose a cabo asimismo entradas y registros en sus domicilios, donde se ha intervenido abundante documentación y material informático relacionado con la actividad investigada. Las actuaciones continúan en fase judicial, centradas en la identificación de otros posibles implicados, la localización de activos y la determinación del alcance total del perjuicio causado.
La Policía Nacional reitera su compromiso en la lucha contra los delitos económicos y tecnológicos, especialmente aquellos que afectan a un elevado número de víctimas, y recuerda la importancia de extremar las precauciones ante ofertas de inversión que prometan alta rentabilidad sin garantías contrastadas.
