En España, la organización de atención directa a la infancia trabajó con 20.900 niños, niñas y jóvenes y 4.763 familias desde sus programas de prevención, acogimiento y apoyo a los jóvenes.
A través de sus proyectos de cooperación al desarrollo y acción humanitaria en Latinoamérica, Aldeas llegó a 26.605 niños, niñas y jóvenes y a 8.804 familias.
Aldeas Infantiles SOS atendió en 2025 a 47.505 niños, niñas y jóvenes y a 13.567 familias en España y Latinoamérica, según recoge su última memoria, publicada hoy. En nuestro país, la organización trabajó con 20.900 niños, niñas y jóvenes y 4.763 familias desde distintos programas dirigidos a prevenir la pérdida del cuidado parental, ofrecer entornos protectores cuando esta ya se ha producido y acompañar a los jóvenes de sus programas en su transición a la vida adulta. Además, a través de sus proyectos de cooperación al desarrollo y acción humanitaria, llegó a 26.605 niños, niñas y jóvenes y a 8.804 familias en siete países latinoamericanos.
La Memoria 2025 de Aldeas Infantiles SOS muestra el esfuerzo de la organización por dar respuesta a las necesidades de la infancia, la adolescencia, la juventud y las familias en situación de vulnerabilidad en un año marcado por la desigualdad, las dificultades de acceso a la vivienda, el aumento del coste de la vida y una preocupación creciente por la salud mental y los riesgos del entorno digital.
En este escenario, Aldeas trabajó en torno a tres grandes líneas de acción: apoyando a las familias para prevenir la separación de padres e hijos; proporcionando un cuidado alternativo de calidad cuando esta no puede evitarse; y acompañando a los jóvenes que han pasado por el sistema de protección o atraviesan dificultades. A través de ellas, ofrece protección, estabilidad y vínculos afectivos seguros, y contribuye a que la infancia que ha perdido el cuidado parental o está en riesgo de perderlo pueda acceder a las oportunidades que necesita para construir su proyecto de vida.
Una red integral de cuidados
Cuando un niño, niña o adolescente no puede vivir con su familia de origen, Aldeas Infantiles SOS ofrece distintas opciones de acogimiento adaptadas a sus necesidades, siempre con un enfoque de derechos. En 2025, la organización acogió en España a 1.430 niños, niñas y adolescentes y apoyó a 1.124 familias en sus Programas de Protección: ocho Aldeas Infantiles SOS, cinco Residencias de Jóvenes, diez Programas de Acogimiento Familiar y un Programa de Primera Acogida y Valoración.
El trabajo preventivo continúa siendo una parte esencial de su labor. A través de Programas de Prevención, Aldeas trabaja con niños, niñas y adolescentes que crecen en contextos de vulnerabilidad y con sus familias, con el fin de anticipar riesgos, fortalecer sus capacidades y evitar situaciones de desamparo y separación familiar. Para ello, cuenta con 30 Centros de Día, nueve Programas de Familias y cinco Centros de Educación Infantil en distintos puntos de nuestro país. La organización desarrolla, además, dos Programas de Educación en Valores y otros proyectos escolares, comunitarios y de educación ambiental. Desde todos ellos atendió en 2025 a 18.329 niños, niñas y adolescentes y a 3.639 familias
Aldeas Infantiles SOS también acompaña a los jóvenes que han crecido en el sistema de protección o se encuentran en situación de vulnerabilidad más allá de su mayoría de edad, hasta su plena integración social y laboral. En 2025, la organización apoyó a 1.141 chicos y chicas a través de sus Programas de Jóvenes, facilitándoles ayuda con la vivienda, la formación, la búsqueda de empleo y apoyo psicológico cuando fue necesario. Esta labor se desarrolló a través de ocho Proyectos de Autonomía, ocho Proyectos de Emancipación, ocho Servicios de Empleo, un Proyecto Ágora para la formación en competencias personales y laborales, dos Programas Profesionales y un Servicio de Postacogimiento.
Fuera de España, la organización financió en 2025 programas en Bolivia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Perú y Venezuela. En total, apoyó a 26.605 niños, niñas y jóvenes y a 8.804 familias a través de 13 Programas de Cuidado Alternativo, 15 de Jóvenes, 35 de Fortalecimiento Familiar y Comunitario y 26 de Educación y Capacitación.
Durante el año, trabajó además para defender los derechos de la infancia y la juventud en las leyes, las políticas públicas y la sociedad. En este ámbito, contribuyó a la evaluación de la Estrategia de Erradicación de la Violencia contra la Infancia y la Adolescencia, participó en espacios internacionales como el ECOSOC Youth Forum 2025 y promovió la participación de niños, niñas y jóvenes en iniciativas relacionadas con la salud mental, la paz y el impacto de la inteligencia artificial, entre otros proyectos.
Calidad, transparencia y apoyo social
Aldeas Infantiles SOS cuenta con sistemas de gestión de la calidad, evaluación y análisis que le permiten revisar de manera continua su intervención y mejorar sus programas y servicios. En 2025, la organización mantuvo el Sello EFQM 400+, una de las acreditaciones más exigentes a nivel europeo, y la Certificación en Transparencia y Buen Gobierno de la Coordinadora de ONGD de España. También cuenta con la Certificación de Nivel 1 de Keeping Children Safe, que verifica el cumplimiento de los estándares globales en materia de protección infantil.
La organización ingresó 59.886.000 euros en 2025 y cerró el ejercicio con un resultado positivo. El 72,1 % procedió de las aportaciones de socios, donantes, padrinos y empresas, y el 27,9 % restante de subvenciones concedidas por distintas administraciones públicas.
En cuanto al destino de los fondos, el 80 % se dedicó a programas sociales desarrollados principalmente en España y a proyectos de cooperación internacional; el 14,2 % se destinó a captación de recursos, gestión de socios y donantes y justificación de subvenciones; y el 5,8 % restante cubrió los costes de administración y gestión de la entidad.
La organización contó con el apoyo de más de 300.000 socios, padrinos y donantes y de más de 400 empresas, fundaciones e instituciones públicas, cuya ayuda permite sostener sus programas y ampliar su capacidad de respuesta allí donde más se necesita.
