Aldeas Infantiles SOS reclama más recursos públicos para atender a tiempo los problemas de salud mental de la infancia y la adolescencia

Fuente:

10 de octubre: Día Mundial de la Salud Mental

Aldeas Infantiles SOS reclama más recursos públicos para atender a tiempo los problemas de salud mental de la infancia y la adolescencia

La organización alerta de que es necesario mejorar la prevención y la detección temprana, así como garantizar que los niños, niñas y adolescentes reciban apoyo especializado desde las primeras señales de malestar y durante todo el tiempo que lo necesiten.

La insuficiencia de recursos públicos agrava la desigualdad y compromete el derecho a recibir atención psicológica de los niños, niñas y adolescentes que crecen en familias con menos ingresos.

Aldeas Infantiles SOS cuenta con más de 50 psicólogos en distintas comunidades autónomas que ofrecen atención individual y terapia familiar y trabajan en coordinación con los servicios sociales y los centros educativos.

Aldeas Infantiles SOS reclama que el derecho a la salud mental de los niños, niñas y adolescentes se traduzca en una atención pública accesible, especializada y continuada. Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, la organización recuerda que la insuficiencia de recursos dificulta la detección temprana y el acompañamiento de quienes necesitan ayuda, y amplía la desigualdad entre las familias. Subraya, además, que quienes han perdido el cuidado parental o están en riesgo de hacerlo necesitan apoyos capaces de responder a las experiencias adversas que han vivido, también durante su transición a la vida adulta.

Recibir ayuda cuando aparecen las primeras señales de malestar y mantenerla mientras sea necesaria es fundamental para proteger el bienestar emocional durante la infancia y la adolescencia. Así lo afirma Aldeas Infantiles SOS, que alerta de la necesidad de mejorar la prevención y garantizar apoyo especializado a niños, niñas y adolescentes. "Los problemas de salud mental que no se abordan adecuadamente pueden dificultar su aprendizaje, sus relaciones personales y, más adelante, sus posibilidades de llevar una vida independiente", sostienen desde la organización.

La insuficiencia de profesionales y servicios especializados en el sistema público de salud compromete la detección temprana y la continuidad de los tratamientos durante la infancia y la adolescencia. La organización de atención directa a la infancia señala que la atención primaria necesita más tiempo y herramientas para reconocer los primeros síntomas y facilitar la derivación a los servicios especializados. Asimismo, las unidades de salud mental infantil y adolescente deben disponer de suficientes profesionales, espacios adecuados y capacidad para ofrecer intervenciones psicoterapéuticas con la frecuencia y la duración necesarias.

Esta falta de recursos públicos agrava la desigualdad y compromete el derecho a recibir atención psicológica de los niños, niñas y adolescentes que crecen en familias con menos ingresos. Las dificultades económicas pueden generar situaciones de estrés prolongado que afectan a su bienestar y aumentan la necesidad de apoyo. Cuando la sanidad pública no ofrece una respuesta suficiente, solo quienes pueden asumir el coste de servicios privados disponen de esa alternativa. Aldeas Infantiles SOS hace hincapié en que la atención a la salud mental infantil no puede depender de los ingresos familiares ni del lugar de residencia.

Por otra parte, los niños, niñas y adolescentes que han perdido el cuidado parental o están en riesgo de hacerlo pueden haber vivido situaciones de pérdida, desprotección o violencia que afectan a su confianza en los demás y a su desarrollo emocional. Su recuperación requiere un trabajo terapéutico que tenga en cuenta esas experiencias y la colaboración de los profesionales que se ocupan de su cuidado. "Es imprescindible contar con equipos especializados en trauma infantil y en las consecuencias del maltrato", sostienen desde la organización "Y la salida del sistema de protección no puede suponer una ruptura del acompañamiento psicológico ni de los vínculos que han construido".

Una respuesta coordinada que garantice el derecho a la salud mental

Aldeas Infantiles SOS reclama que las medidas para la infancia y la adolescencia recogidas en el Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027 se materialicen con financiación suficiente y sostenida. Entre ellas, desarrollar la formación y el apoyo a los equipos de atención primaria, establecer una coordinación efectiva entre sanidad, educación y servicios sociales e impulsar la regulación de la especialidad en Psicología Clínica de la Infancia y la Adolescencia.

Para orientar los recursos y evaluar la eficacia de las medidas, es necesario contar con información actualizada y desagregada sobre salud mental infantil y adolescente. Sin ella, no es posible identificar con precisión las necesidades que quedan sin atender, conocer las diferencias territoriales y comprobar si las actuaciones están mejorando el acceso y la calidad de la atención.

La familia y la escuela son entornos fundamentales para la prevención. "Apoyar a las familias en sus habilidades de crianza y en la construcción de vínculos seguros contribuye al bienestar de sus hijos e hijas", explican desde Aldeas Infantiles SOS. "En los centros educativos, la educación emocional debe formar parte del aprendizaje y el profesorado necesita herramientas para detectar señales de malestar y saber cuándo solicitar la intervención de los servicios sanitarios". Combatir el estigma que aún arrastran los problemas de salud mental y acompañar a niños, niñas y adolescentes en el uso de la tecnología forman también parte de esta labor.

Aldeas Infantiles SOS cuenta con más de 50 psicólogos en distintas comunidades autónomas de nuestro país que ofrecen atención y terapia individual y familiar, y trabajan en coordinación con los servicios sociales, los centros educativos y los profesionales de la salud. Trabajan con niños, niñas, adolescentes y jóvenes de sus Programas de Cuidado Alternativo, de Prevención y de Jóvenes. "La terapia les ayuda a elaborar las experiencias vividas y a recuperar su bienestar, mientras que la terapia familiar favorece las relaciones y el cuidado dentro del hogar", afirman. La organización contribuye así a que el derecho a una buena salud mental sea una realidad también para la infancia y la adolescencia en situación de vulnerabilidad.

Aldeas Infantiles SOS reclama más recursos públicos para atender a tiempo los problemas de salud mental de la infancia y la adolescencia - 1, Foto 1
Murcia.com