Se le atribuye la presunta autoría de los delitos de coacciones, amenazas y explotación sexual
Hasta el momento se han contabilizado seis víctimas. La llamada de auxilio de una de ellas dio inició a la investigación
El detenido se quedaba con el 50% de los ingresos de las mujeres a las que mantenía en una vivienda en pésimas condiciones de salubridad
La Guardia Civil de la Región de Murcia, en el marco de la operación 'Esciarpa' ha desarrollado una investigación para esclarecer la supuesta explotación sexual de mujeres en una vivienda de Murcia, que ha culminado con la detención de un hombre como presunto autor de los delitos de coacciones, amenazas y explotación sexual.
Una llamada de auxilio dio inicio a la investigación
El inicio de esta investigación tuvo su origen en la llamada telefónica de una mujer al Centro Operativo Complejo de la Guardia Civil de Murcia (062). La llamante se mostraba muy nerviosa mientras comunicaba que estaba siendo coaccionada para ejercer la prostitución en una casa, ubicada en una zona de huerta de Murcia. Pese a que tenía intención de marcharse, su 'jefe' no se lo permitía.
Especialistas en Policía Judicial de la Guardia Civil se hicieron cargo de la investigación que pusieron en conocimiento de la autoridad judicial. De esta forma, una vez obtenidos los indicios necesarios, se llevó a cabo el registro de una casa de campo ubicada en la pedanía murciana de Alquerías.
En la vivienda, los agentes localizaron a dos mujeres y un hombre. Este individuo, con antecedentes por delitos de la misma naturaleza, resultó ser el supuesto proxeneta bajo cuyas directrices las mujeres eran prostituidas. Para ello, el sospechoso tenía una libreta con anotaciones de los ingresos. En esos registros aparecía detallado lo que cada mujer cobraba por cliente y el importe que él se quedaba de cada servicio, nunca inferior al 50 %.
Prostíbulo clandestino en pésimas condiciones de salubridad
Las condiciones de insalubridad y la falta de higiene en la vivienda ponían de manifiesto un total desprecio por la salud de las mujeres que vivían y 'trabajaban' en ese mismo lugar.
Según se desprende de la investigación, todo se iniciaba con la captación de mujeres en lugares donde es fácil localizar a personas vulnerables, como Centros de acogida o zonas por donde habitualmente deambulan personas 'sin techo'.
El ahora detenido aprovechaba la falta de recursos económicos de sus víctimas para captarlas. Después, ya en la vivienda, las obligaba a mantener relaciones sexuales con supuestos clientes, lo que se producía a cualquier hora del día o de la noche.
El proxeneta se quedaba con, al menos, el 50% de lo que las mujeres cobraban y las coaccionaba y amenazaba para que no se marchasen.
En el momento de la actuación policial, la Guardia Civil localizó en la vivienda a dos mujeres, si bien, los indicios obtenidos han permitido conocer la existencia de, al menos, seis víctimas.
La operación 'Esciarpa' ha finalizado con la detención de un hombre de 58 años, nacionalidad española y con antecedentes por delitos similares al que se atribuye la presunta autoría de los delitos de coacciones, amenazas y explotación sexual.
Código Penal
De los delitos relativos a la prostitución y a la explotación sexual y corrupción de menores
Artículo 187.
1.El que, empleando violencia, intimidación o engaño, o abusando de una situación de superioridad o de necesidad o vulnerabilidad de la víctima, determine a una persona mayor de edad a ejercer o a mantenerse en la prostitución, será castigado con las penas de prisión de dos a cinco años y multa de doce a veinticuatro meses.
Se impondrá la pena de prisión de dos a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses a quien se lucre explotando la prostitución de otra persona, aun con el consentimiento de la misma. En todo caso, se entenderá que hay explotación cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:
a) Que la víctima se encuentre en una situación de vulnerabilidad personal o económica.
b) Que se le impongan para su ejercicio condiciones gravosas, desproporcionadas o abusivas.
