El concejal de Planificación Urbanística, Vivienda, Medio Ambiente y Huerta, Antonio Navarro, junto a la edil de Bienestar Social, Familia y Salud, Pilar Torres, ha hecho balance de la Oficina del Servicio de Vivienda ubicada en el barrio de Espíritu Santo de Espinardo, convirtiéndose en un punto informativo y formativo de referencia para los vecinos de las 368 viviendas de alquiler socialLa Oficina del Servicio de Vivienda en el Espíritu Santo de Espinardo, el barrio con mayor número de viviendas de alquiler social municipal, se consolida desde su puesta en marcha hace tres años como punto de encuentro en donde se facilita a los vecinos la realización de gestiones burocráticas, el acceso a información digital y la resolución de dudas sin necesidad de desplazarse a otras dependencias municipales, además de una atención integral para ayudar a las familias al acceso a un trabajo y a la educación, entre otras cuestiones.
El concejal de Planificación Urbanística, Vivienda, Medio Ambiente y Huerta, Antonio Navarro, ha visitado la sede del Espíritu Santo, en Espinardo, donde "ha destacado la importancia de acercar la administración a los vecinos de las 368 viviendas, de las 1.082 que conforman el parque municipal, mediante este servicio que combina la atención directa, el trabajo comunitario, la coordinación indispensable con entidades sociales y la participación vecinal para mejorar la calidad de vida en el barrio".
Desde su puesta en marcha, este punto informativo ha ido creciendo tanto en número de visitantes como de servicios que se presta, con el objeto último de ser una herramienta más de integración para los vecinos residentes de las viviendas de alquiler municipal.
Atendida por personal de las asociaciones CEPAIM y HABITO gracias a convenios suscritos con el Ayuntamiento, la mayor parte de las demandas en esta sede son relacionadas con el apoyo en trámites administrativos; facilitar el acceso a recursos públicos; orientación sobre ayudas y suministros, además de derivar los casos que requieren una intervención especializada, funcionando así como un espacio de información, orientación y acompañamiento integral para estas familias, configurando una red de atención de proximidad y un recurso de estable para acercar el Servicio de Vivienda al vecindario".
Un espacio para fortalecer la convivencia y el trabajo comunitario
El concejal del área, acompañado por la concejal de Bienestar Social, Salud y Familia, Pilar Torres, ha destacado que "en un año se han atendido más de mil visitas convirtiendo a la Oficina del Servicio de Vivienda en un espacio de referencia para el barrio, acogiendo reuniones vecinales, acciones formativas y actividades comunitarias orientadas a mejorar la convivencia en los edificios municipales".
En el marco del programa de mejora de la convivencia desarrollado durante el último año se han celebrado reuniones con las comunidades vecinales, se han impulsado actuaciones para favorecer el cuidado de los espacios comunes, se ha facilitado la regularización de suministros básicos y se ha reforzado la coordinación entre el Servicio de Vivienda, los Servicios Sociales y las entidades que trabajan en el territorio.
Paralelamente, el Ayuntamiento continúa desarrollando acciones de formación, alfabetización digital, orientación educativa y acceso al empleo, favoreciendo que los vecinos puedan acceder a los recursos disponibles y reducir situaciones de vulnerabilidad.
La participación vecinal, clave para planificar las actuaciones futuras
El concejal de Planificación Urbanística, Vivienda, Medio Ambiente y Huerta, Antonio Navarro, y la edil de Bienestar Social, Familia y Salud, Pilar Torres, también han visitado una de las actividades organizadas en el marco del programa de Diagnóstico Local Participativo, una iniciativa desarrollada de manera transversal por ambas concejalías que se está llevando a cabo en los barrios del Espíritu Santo y La Paz con financiación del Fondo Social Europeo Plus, la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento de Murcia.
Este proceso permitirá identificar, junto a vecinos, asociaciones y profesionales, las principales necesidades y oportunidades de mejora del barrio para orientar las futuras actuaciones municipales para mejorar estos barrios.
En esta ocasión, los ediles han participado en "Verano en la Plaza", actividad comunitaria organizada por la Mesa de Entidades del Barrio del Espíritu Santo, donde uno de los ejes es un concurso de fotografía para que niños y jóvenes reflejen, a través de sus imágenes, su visión del barrio. Igualmente ha visitado el punto informativo de Diagnóstico Local Participativo instalado con motivo de la Feria Social, donde se ha realizado un mapa de emociones en el que los vecinos han plasmado sobre un callejero de la zona las zonas que consideran más necesarias a mejorar.
En este sentido, Pilar Torres ha subrayado que "la intervención comunitaria es una línea estratégica de los Servicios Sociales Municipales y solo puede desarrollarse desde la coordinación entre todas las áreas municipales y las entidades que trabajan cada día en el territorio. Nuestro objetivo es acompañar a las familias desde una perspectiva integral, fortaleciendo la convivencia, la participación y la cohesión social".
La iniciativa "Verano en la Plaza", en la que participan conjuntamente el Servicio de Vivienda, el Centro Municipal de Servicios Sociales Murcia Norte y entidades sociales, educativas y sanitarias, representa el ejemplo del modelo de trabajo en red que impulsa el Ayuntamiento de Murcia.
El Diagnóstico Local Participativo continuará con las actividades programadas hasta noviembre
Asimismo, durante el verano se desarrollarán nuevas actividades de ocio y convivencia, así como sesiones de cine comunitario, que servirán para seguir recogiendo propuestas y reforzar la participación ciudadana.
La participación de la infancia constituye uno de los pilares del proceso. Durante los meses de mayo y junio se han desarrollado actividades en los centros educativos Nuestra Señora de los Buenos Libros y CEIP La Paz, en las que han participado más de un centenar de escolares.
A través del mapa de las emociones, el tendedero comunitario y diferentes tableros de ideas, los menores han identificado los espacios que más valoran, aquellos que consideran problemáticos y las mejoras que proponen para hacer de sus barrios lugares más seguros, accesibles y agradables para vivir.
El Diagnóstico Local Participativo continuará desarrollándose hasta noviembre mediante nuevas asambleas, talleres, entrevistas, actividades comunitarias y acciones de dinamización que permitirán seguir incorporando la voz de vecinos, asociaciones, profesionales y colectivos de ambos barrios.
Las conclusiones obtenidas servirán de base para elaborar un diagnóstico compartido que orientará futuras actuaciones municipales en ámbitos como la vivienda, el empleo, la educación, la salud, la convivencia, los espacios públicos y la cohesión social.
En definitiva, el trabajo diario que se realiza desde la Oficina de Vivienda constituye una herramienta fundamental para recoger de primera mano las inquietudes del vecindario, mientras que el proceso participativo completa la labor de diagnóstico de las necesidades de los barrios mediante asambleas, cuestionarios, grupos motores y actividades comunitarias dirigidas a personas de todas las edades.
