El Grupo Municipal de VOX en el ayuntamiento de Murcia denuncia que en las inmediaciones del tradicional mercado en la pedanía de La Purísima-Barriomar se sitúa un mercadillo ilegal de venta de enseres y objetos de todo tipo, de dudosa procedencia. Según funtes oficiales de la policía local, algunos provienen de contenedores de residuos del Municipio. Un mercadillo no autorizado que no cuenta con ningún permiso del ayuntamiento para la venta ambulante.
Por lo tanto, el mercadillo ilegal no paga impuestos, como sí lo hacen los comerciantes legales que desarrollan su labor al lado, en el mercado tradicional de la zona que se celebra cada jueves, además de en otro mercado artesanal de abastos que tiene lugar un viernes al mes.
Los vocales de VOX en esta pedanía, Manuel López y José Manzanera, y el grupo de VOX en el ayuntamiento, recogiendo las quejas de vecinos y comerciantes, vienen denunciando esta realidad sistemática del mercadillo ilegal que, pese a algunas intervenciones de patrullas policiales que retiran puntualmente los objetos y desmantelan este mercadillo, vuelve a instalarse de nuevo y continúa existiendo con impunidad.
Los vecinos de La Purísima-Barriomar testimonian que la Policía Local, una vez retirados los objetos que se venden ilegalmente en este mercadillo, arroja los enseres y objetos en los contenedores para residuos existentes en la zona pero que, una vez que se retiran las unidades policiales, esos objetos son recuperados de esos contenedores por parte de sus vendedores ilegales y puestos de nuevo a la venta.
El grupo de VOX en el ayuntamiento, a través de su portavoz Luis Gestoso y el resto de concejales, denunció "in situ" la realidad del mercadillo, evidenciando esta ilegalidad continuada en redes y ante los medios de comunicación, en octubre de 2025. El ayuntamiento se muestra impotente para solucionar el problema.
José Mariano Orenes, concejal: "En La Purísima-Barriomar los vecinos y comerciantes se ven obligados a soportar que haya un mercadillo no autorizado junto a otro legal que paga permisos e impuestos al Ayuntamiento, todo esto con total impunidad".
"Eso no se puede normalizar. Es una situación gravísima, totalmente anormal, la que se vive en La Purísima-Barriomar entre otros barrios y pedanías, los vecinos no pueden convivir, como ocurre en Ceuta, rodeados por la ilegalidad, la impunidad y el miedo".
