Cuiden las palabras, cuiden los gestos…

Autor:

Cuiden las palabras, cuiden los gestos…

Llevamos unos meses y unos años que la vida pública parece ha caído en un laberinto sin salida. Las palabras son demasiados hirientes, los gestos también…

Cuiden las palabras en los ámbitos públicos, en general, en todos los oficios, también en los políticos. No basta, no es suficiente, que en el hemiciclo, casi el lugar sagrado de la representación del pueblo, se digan las cosas que se expresan, incluso algunos utilizan gestos que son terribles, alguno, no diremos el nombre ha llevado algún objeto en estos últimos días o meses o años. Cuidemos las palabras, cuidemos los gestos, cuidemos las cosas que llevan/mos en las Cámaras Parlamentarias tanto Nacional, como regionales, locales… También en la calle, todos.

Hay quién piensa, que una causa o motivo o razón, una, no la única, no sabemos en qué proporción de “muchos problemas en la escuela”, es que el alumnado percibe y ve, malos ejemplos de palabras y gestos y actos, que se perciben en Cortes Generales, y, en el resto de las cámaras de representación nacional o regional o local. Y, también, palabras y gestos y actos que diversos personajes realizan y proyectan en televisión. Ambas realidades, está haciendo que realidades sociales vayan cambiando. Parece que el respeto se está perdiendo.

Si perdemos el respeto nos dirigimos hacia un abismo. Siempre se ha dicho, se falta con las palabras-ideas-conceptos-vocablos y después y al mismo tiempo se falta con los gestos, y, al final, se falta con los hechos y actos. Por favor, tenemos una historia hispánica muy compleja, muy difícil. Supongo que como la de todos los pueblos. Hay que plantearse, ya sé, que muchos se rasgarán las vestiduras o las corbatas o los calcetines.

Creo que ha llegado el tiempo de la siguiente pregunta: Si determinadas palabras que alguien diga en el Congreso si es demasiado hiriente y dura, insultativa o dolorosa, si algunos gestos, por ejemplo, dar bronca con ruidos en la Cámara, no sólo que esté y está prohibido, pero que además no se proyecte en televisión –si se indique en otros medios de comunicación con palabras-.

Segundo, si algunas escenas de televisión, de diversos programas no se deben proyectar y emitir, para que potencialmente millones de personas las puedan ver, especialmente, niños o adolescentes o todo tipo de personas… Ya, ya sé, que esto es un arma de triple o cuádruplo filo… Pero creo que determinados espectáculos es o al menos debería estar castigado o sancionado. Creo que algunas palabras y actuaciones, en el Congreso, debería existir un Comité de buenas prácticas, y, si alguien dice o hace algo, que dicho comité estudie y analice esa conducta, y, al menos, le ponga una multa o una recriminación…

Hemos visto en tiempos pasados, que la calle se desordenó y terminó desordenándose los Parlamentos, o los Parlamentos se desordenaron y terminó haciéndolo la calle. O, ambos procesos se sinergizaron, es decir, se unieron y se motivaron y se amplificaron. Recuerdo haber escrito un artículo de opinión, de la noticia que hace casi un siglo en un pueblo de Extremadura, todos los concejales huyeron para no ser ninguno alcalde… no estamos en esa situación. Pero cada vez, existen más malos nervios, mas palabras hirientes, más gestos negativos…

¡O, ponemos solución en esto, o no sabemos dónde terminará esto…! También los medios de comunicación, unos más, otros menos, se están leñando/llenando de esta desvirtud, una desvirtud de la imprudencia, de la ira-cólera, de los malos gestos, de las malas palabras… Creo, que un buen escritor, un buen congresista, un buen parlamentario, un buen ciudadano puede decir y expresar todo, incluso lo más radical, con palabras ajustadas, con datos, con argumentos, sin insultar a nadie, con estadísticas, con imágenes, con buena presencia, con…

Sé, que esto es hablar a los pájaros y a los peces, pero sin ser Francisco de Asís, ni Antonio de Padua. Es decir, nadie te va a escuchar, menos los múltiples poderes en los que está repartido el sistema sociopolítico. Pero debo indicar, que la sociedad cada vez está más acerada y entreverada, utilicemos dos adjetivos suaves y dulces, y la sociedad influye en los Poderes Representativos, y, la enervación de los Poderes Representativos contamina a la sociedad, a los grupos, a las familias, a las escuelas… Ya, existen entre familias, personas que no se juntan, por discusiones políticas, ya existen, en las familias, que nadie habla de la situación política, para no reñir, herir…

No es suficiente que en el bar del Congreso se sonrían y se hablen con amabilidad y respeto y tolerancia. Eso mismo lo tienen que hacer en Cortes. Sí, sí también en Cortes. ¡Por favor, nos ponemos de rodillas para pedírselo…! ¡Porque la Historia ha demostrado hasta la saciedad, cuándo se forma el lío en la historia, los gestores se marchan, y, el pueblo y los ciudadanos nos tenemos que quedar a sufrir las consecuencias de los años de malas palabras, de malos gestos, de malos actos…! ¡Paz y bien…! 

Cuiden las palabras, cuiden los gestos… - 1, Foto 1
Murcia.com