Rozamos dos cuestiones, si la prensa sin darse cuenta se está haciendo demasiado elitista, y, la prensa es para la inmensa mayoría. Dos, ¿si estamos llevando al Estado a la quiebra?
Soy un modesto articulista de opinión. Expreso lo primero este concepto o idea o enunciado, para no engañar a nadie, para no mentirme a mí. Las teclas con los dedos se marchan, y, uno, puede creer que es alguien porque está redactando un texto. Un texto, que posiblemente lean unas decenas de personas. No más. Al menos en mi caso. Si es que terminan el texto. Al lector/a todos los tratadistas dicen, como García Márquez meterlo en el texto y que no levante los ojos. Pues, personalmente pienso que hay que hacer al revés, obligarle que levante la cabeza, que piense, como diría Tierno Galván, para leer hay que hacer como las gallinas bajar la cabeza y picotear y levantar la cabeza, bajar la cabeza y leer el texto y levantar la cabeza, cada párrafo o algo similar.
Dicho esto, me encuentro en la prensa, en la página de inicio, lo que antes en papel se llama portada.. Una serie de noticias, primero que están tan sintéticas y con signos y siglas y no entiendo muy bien a quién se refieren. Una habla del 17M. No sé lo que es el diecisiete M. Alguien que mira la prensa todos los días, no sabe a qué significa esta realidad. Ya pensándolo se refiere a las elecciones de Andalucía. Pero me digo a mi mismo, el lector/a medio capta en un momento lo que significa esto, incluso ayudado por la fotografía.
No sé, si el periodismo se está equivocando, debe no olvidar que escribe para las masas, hacer filosofía en la plazuela del pueblo decía Ortega, el maestro Ortega y también Unamuno, que son la base del articulismo de opinión de hoy, no es sólo Ruano, ni la generación de los cincuenta o moderna en el articulismo, ni sólo Camba, ni solo Plà, ni sólo Cunqueiro, ni sólo Pemán, etc. Esos tres nombres Ortega y Unamuno y D´Ors son los creadores del articulismo hispánico de opinión del siglo veinte. Pero pienso que en ideas todos le deben y debemos mucho, en mi caso, más en sus libros, por tanto no queremos reconocer a los padres del articulismo de opinión, si así quieren llamarlos… Pero en la segunda mitad del siglo veinte sucedía lo mismo, siempre o casi siempre se ignoraba esos nombres en las paternidades y fidelidades y filiales en el columnismo de opinión.
Creo que la prensa tiene que ser exacta, pero también tiene que ser, que sea entendible por todo el mundo. Más fácil de comprender.
En segundo lugar, uno le da sensación, ya desde hace años. No sé cómo decirlo. Que todos los sectores piden y exigen con razón. Pero que no nos damos cuenta. Que el Estado está en el borde del abismo o precipicio. La deuda en los niveles que está. Y, quién tiene la deuda, si es la población autóctona interna de ibéricos, o si son entidades extranjeras. Porque siempre se ha dicho Japón tiene mucha deuda pero la política ha gestionado la forma de que en gran parte los propietarios de esa deuda son los propios japoneses, familias y entidades… Cosa que no hay que olvidar.
Nadie se atreve a decir, nadie o casi nadie. Lleva usted razón en su reivindicación, pero el Estado no puede pagar más. Porque hay veinte sectores que están pidiendo más remuneración, o mover artilugios constructivos socioeconómicos, que a la larga va a ser incentivo imponderable de ascenso de los sueldos. Y, si asciende un nivel A, van a venir en cascadas el B, el C, el D…
Y, así en muchos sectores de la sociedad y de la economía. Hay que decir, nadie se atreve a decirlo. Lleva usted razón, pero si se aprueba su subida económica, o si se le da a usted un estatuto especial. Se creará una cascada de subida en ascenso. No sólo subirá la inflación. No sólo se tendrán que subir impuestos. Casi nadie se atreve a expresar, que la cantidad de impuestos que se pagan son tan altos, son tan elevados que quizás la población ya no puede más…
En definitiva, casi nadie se atreve a indicar, quizás cuatro articulistas de opinión, como este escribiente, que intenta en su no-sabiduría, sabiendo que no es un experto, pero que también tiene ojos para ver y percibir, y, que lleva toda la vida, en el mar de la cultura y de la sociedad y de las ideas que dimanan de esos océanos. Saben que estamos en el borde del abismo. Que es mejor, quedarse con menos o como se está, pero que el Estado no caiga en quiebra. Porque ese es el límite en que estamos. Sectores de la sociedad, con razón, pueden pedir más salario, más derechos que se lo merecen, más normativas más en consonancia con la legislación positiva mundial… pero hay que indicarles. Nadie lo hace, que estamos al borde del abismo. Estamos en el borde del precipicio.
Que si sucede o sucediese algo especial y urgente en el país, quizás no podamos hacer frente. Que no hay sector de la sociedad, que no realice una reivindicación justa, pero que el Estado, que somos en definitiva todos, la sociedad que somos todos, no somos capaces de soportar tantos impuestos, el peligro de la inflación, el peligro que surja algo urgente y que no podamos hacer frente…
Sé que los articulistas que triunfan, los que les llaman las grandes cabeceras, son aquellas plumas que no hacen nada más que reivindicar y reivindicar. Lo sé. Pero este modesto escribiente sabe, que si el Estado se desploma, se resquebraja, cae en crisis… todo el cuerpo social y político cae en crisis, se desploma, vienen graves problemas. La historia lo enseña a grandes dosis. Porque la urgencia de hoy, es que el Estado no se autoresquebraje, autodestruya, automutile… y, hay intereses y colectivos, para conseguir esos fines, que el Estado se debilite más y más cada mes. Están poniendo palos al carro del Estado, para que se rompa en muchas formas y en muchas maneras. Y, la población como los actores del publico, asisten a la representación teatral sin darse cuenta, sin querer darse cuenta…
¡Nadie se ofenda…! ¡Es simplemente una opinión de un modesto articulista…!
