Dicen muchos que los humanos no estamos preparados para el gran fracaso, ni para el gran éxito. Me encuentro en The Washington Post con un artículo de recuerdo y homenaje al Gran Maradona.
Matizo en la edición en español, no quiero ponerme medallas que no merezco. No entiendo mucho de futbol, en general, no entiendo mucho del deporte en general. Quizás, si somos sinceros no entiendo mucho, ni poco, sólo entiendo nada. Pero si algo de los fenómenos interrelacionados con el futbol y el deporte. Porque estas realidades como todo lo social y humano está lleno de otras dimensiones: políticas, económicas, sociales, psicológicas, históricas, culturales, identitaria de pueblos y territorios, etc.
Cierto es que he ido dos o tres veces a ver y visitar el Museo del Barça. Quizás, no todos los grande forofos lo hayan visitado. Recuerdo todavía, supongo que seguirá estando, todas las fotos de todos los presidentes. No se me olvidará que uno de ellos fue un coronel o general del ejército, supongo que después de la conflagración nacional de hace casi nueve décadas. Recuerdo que una de las veces, al salir de dicho museo, yendo hacia la diagonal, calle, andando nos cruzamos al lado de un tanatorio, y, recuerdo, que estaba el sepelio del gran Gila. Gila uno de los grandes humoristas orales-dialógicas de nuestra sociedad, y, también del humorismo gráfico. Creo que debería haber cultivado más el humor escrito.
Creo que Gila contribuyó enormemente a curar las heridas de la guerra, quizás también de la postguerra. Me temo viendo los resultados electorales de estos últimos lustros, que esas heridas todavía no han sido curadas, cosa que creíamos que sí, quizás nos equivocamos, quizás las personas y familias tendrían que someterse cada uno a una cura de ese conflicto tan amargo y negro y rojo y gris…
Creo decíamos que alcanzar la gran fama, casi de improviso no es bueno, creo decíamos que alcanzar la gran derrota y fracaso, casi la ruina o la quiebra, casi de improviso es también malo y negativo. Creo que los éxitos tienen que ser comedidos, poco a poco. Así, así la persona se va adaptando poco a poco. Creo que la fórmula de los empresarios y grandes empresarios es la ideal. Van alcanzando la notoriedad económica y el éxito económico y el triunfo económico poco a poco. Les permite irse adaptando poco a poco, a ellos o ellas y sus familias. Les permite ir ascendiendo la escalera poco a poco.
Y, al final, de los cien grandes empresarios más importantes de nuestra sociedad y país. De las cien grandes fortunas más poderosas de nuestra sociedad y país, usted y yo, no conocemos a nadie o a casi nadie, quizás a dos o tres. Nada más. Los demás se refugian en el silencio y si es posible en el anonimato. Serán conocidos por sus pares o iguales, o las personas de sus empresas. Pero nada más. Usted degustará hoy yogures o carne o comprará mil utensilios, que lo producirá una empresa cada uno, que será propietario alguien, alguien de gran capital o mediano capital y usted no los conoce, ni lo conocerá. Guardan el silencio del anonimato. Es una gran idea. Como esos escritores de fama internacional, que conocemos sus libros, pero no sus rostros, al menos en vida o parte de su existencia… Salinger, Pynchon, Ferrante, Traven, Corey, Mola, también señalan a Pessoa –pero creo que esto es exagerado en Pessoa, porque apenas publicó casi nada…-.
Falleció hace cinco años el gran Maradona. Dice la mitología moderna. Porque ahora también hay mitología, no sólo los griegos y romanos y cartagineses. Con la mitología se quieren explicar cosas, con la mitología se ensalzan a sí mismos los pueblos. Con la mitología intentamos entender y comprender la marabunta de realidades que nos rodean y de ideas y conceptos y datos que nos invaden como flechas al cerebro y a la percepción y a la sensibilidad y a la memoria…
Bueno, pues la mitología argentina, cuenta, que Maradona nació el 30 de octubre de 1960, y que ya nació dando patadas o puntapiés. No comprendo y no entiendo bien, porqué no se utiliza a Maradona, como ejemplo, de que los estupefacientes no son buenos. No sé, con permiso de sus herederos y sus familias, no se utiliza esta gran figura para con programas de publicidad realizados por fundaciones sin ánimo de lucro, no se utiliza a esta persona y personaje y figura mundial del deporte y de la vida para este fin. No comprendo como no se utiliza. Quién sabe cuántos chicos y adolescentes se alejarían de ese peligro. Ciertamente no comprendo, no entiendo porqué no se hacen campañas contra esta adicción que tanto sufrimiento está trayendo al corazón humano de muchas personas y de muchas familias… Creo que a Maradona le agradaría, creo que se deberían utilizar figuras de la canción, del cine, del deporte que han caído o cayeron en este enorme error psicológico moral, para evitar que muchas personas y jóvenes caigan en este error… ¡No lo entiendo y no lo comprendo…!
No tenía pensado hoy redactar un pequeño “sólo de violín hablando del deporte, hablando de Maradona, hablando de copiar lo bueno de las personas y no copiar lo malo de las personas…”. Pero así ha sido. Dicen algunos narradores, que puedes tener en tu cabeza, y, en tus apuntes y bocetos la novela que vas a escribir. Pero que empiezas con la primera línea y el primer párrafo y que la novela te lleva por donde quiere. En parte es verdad.
Redactas la primera frase del artículo, y, ya el artículo de opinión te lleva por donde quiere él, quiere tu inconsciente, quiere tu corazón profundo, quiere la realidad humana en general. Algo pone el plumífero con pluma o con teclas de ordenador, algo pone. Pero quizás un artículo es la síntesis de diez o cincuenta años reflexionando y viviendo. Se puede tardar en un artículo en redactarlo una hora. Pero créanme es el resultado de décadas de observación, de experiencias, de alegrías, de penas y de lecturas y de pensamientos… ¡También de temores, ya dicen que el gran Picasso decía que se pinta con los pinceles y con la soledad…!
