Estoy agradecido a la Medicina, estoy agradecido a la Humanidad por todas las cosas buenas que nos ha traído. No digo que todo en la historia sea bueno, ni todo en la historia actual. Pero hay tantas cosas buenas, que a veces, no somos conscientes de darnos cuenta de ello.
Pero mi deber y derecho como persona y como escritor y como articulista es dar las gracias. Gracias a las personas que hacen cosas buenas, que además las hacen bajo la luz del saber ortodoxo y del saber acumulado de siglos, del saber acumulado por la humanidad.
Ese saber que es verdad o tiene el mayor grado de verdad y por tanto nos ofrece bien y bienes y bondad y belleza… No puedo olvidar al Buen Dios, sea una tesis o hipótesis real o existente o no lo sea… Creo que en un artículo de opinión también hay que decirlo.
Estoy agradecido a la Medicina y a las personas que son los actores de la medicina, todos los grados y estamentos y obligaciones que tienen. Hoy hay que decirlo y hay que indicarlo. También a la CUN de Madrid.
Creo que es un pequeño deber que tengo. Llenamos los artículos de críticas. Debo decir que en mi caso siempre este porcentaje es menor. Pero parece que el articulismo está lleno de críticas negativas.
Nos fijamos demasiado en las manchas negras del paisaje y del paisanaje, rememorando a Unamuno, el maestro Unamuno del articulismo de opinión y no sólo de la filosofía.
Pero también deberíamos señalar más lo bueno.
Siempre recuerdo que si una madre hace una tropelía con un hijo, surgen en letras de oro en todos la prensa o en casi toda la noticias. Pero mientras tanto en ese día… millones de madres se están jugando la vida a dar a luz, millones de madres llevar veinte horas o treinta o cien horas al lado de la cama de un hijo/a.
Hoy, hoy deseaba recordar todo ello. Utilizo la retórica textual y del texto de no situar ningún punto aparte en este artículo. Tengo ya muchas décadas he padecido como todos los seres humanos cosas buenas y cosas menos buenas.
He intentado siempre hacer cosas con buena voluntad y en buena voluntad. Supongo que me habré equivocado también muchas veces. Pero todavía reconozco lo bueno de las cosas, de las cosas en sí, de muchas cosas en sí, y, lo bueno que otras personas hacen.
Reconozco creo también lo menos bueno de las cosas. Sé que la realidad es muy compleja. Sé que la realidad es enormemente simple y enormemente compleja. Sé muchas cosas y sé que ignoro muchas cosas.
Pero sé que también hay que señalar lo bueno de las realidades. También sé que los humanos nos equivocamos. Sé que las personas hacen cosas para vivir y sobrevivir. Y, sé que las personas trabajan para ganarse la vida.
Pero también sé que las personas hacen cosas y las intentan hacer bien, no sólo por y para el sueldo, sino también por amor hacia los seres humanos, y, también por amor al Buen Dios. Sé todo ello.
Quizás los cronistas de opinión personal o articulistas que tiene muchos nombres. Esos que cada día hacemos un artículo de opinión, muchos sin cobrar estipendios económicos como es el caso de este plumífero.
Sé que es duro cada día tocar un tema. Porque es imposible que un individuo sepa de todo… Pero también sé que hay que intentar ver no sólo los grises de la vida, ni sólo lo negro de la vida, sino la vida tiene muchos colores. Muchos matices de colores.
Y, por eso, hay que señalar lo bueno… Hoy, querría señalar y aclarar y ser agradecido con la Medicina, y, con la historia de la Medicina… y, con millones y millones y millones de seres humanos que ahora están en la Medicina, en todos los grados… Hoy… ¡Hoy, concretando aún más querría ser agradecido con todo el equipo de obstetricia de la CUN de Madrid…! ¡Gracias…!
