Cuatro personas han sido detenidas como presuntas autoras de los delitos de tráfico de droga y de pertenencia a organización criminal
A dos de ellas, además, se les atribuye la presunta autoría de delito de amenazas y; de estas dos, al varón, la de agresión sexual a menor de 16 años
Se han practicado dos registros domiciliarios donde han sido incautadas más de 40 dosis de cocaína, 1.800 euros, instrumentos para su distribución y varias armas blancas
La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado la operación 'Aruba 25', una investigación que ha culminado con la desarticulación de un clan criminal, asentado en San Pedro del Pinatar, presuntamente dedicado al tráfico de droga.
Cuatro personas han sido detenidas como presuntas autoras de los delitos contra la salud pública, por tráfico de droga; y de pertenencia a organización criminal. A dos de ellas, además, se les atribuye la presunta autoría de delito de amenazas y; de estas dos, al varón, la de agresión sexual a menor de 16 años.
Se han practicado dos registros domiciliarios donde han sido incautadas más de 40 dosis de cocaína, 1.800 euros, instrumentos para el pesaje y envasado, papeles con anotaciones relativas al tráfico de drogas y múltiples armas blancas.
La investigación comenzó en octubre del pasado año, cuando una joven, menor de edad, denunció haber sido víctima de una agresión sexual y amenazas por parte de un familiar.
La amenazaban para que vendiese droga
La denunciante, ahora en un Centro de Menores, relató que los hechos se habían producido en un domicilio de San Pedro del Pinatar en el que estuvo residiendo junto a unos familiares. La joven afirmó que había sido agredida sexualmente por uno de los varones y que la habían obligado bajo amenazas a vender droga si quería seguir viviendo ahí.
Especialistas en Policía Judicial de la Guardia Civil se hicieron cargo de la investigación y realizaron una serie de dispositivos operativos sobre el inmueble que les permitió constatar el continúo tránsito de vehículos y personas en la zona, que fueron denunciadas por tenencia de sustancias estupefacientes en la vía pública.
El inmueble se perfilaba sin duda como un punto de venta de droga al menudeo y sus moradores, conocidos delincuentes con un abultado historial delictivo por delitos de la misma naturaleza, como los miembros de un clan familiar dedicado a la distribución de una amplia variedad de sustancias.
Una vivienda para almacenar y la otra para vender la droga
Los guardias civiles localizaron otra vivienda, relacionada con el punto de venta de droga. En este segundo inmueble, a escasos treinta metros del primero, era donde almacenaban las sustancias estupefacientes.
La droga era transportada de forma discreta y en pequeñas cantidades por varias mujeres, miembros del clan familiar, de una a otra casa.
Además, ambos inmuebles estaban bajo la tenaz vigilancia de varios individuos que permanecían atentos a una posible incursión policial.
A principios del pasado mes de diciembre, la Guardia Civil llevó a cabo la explotación de la operación con la entrada y registro en ambos domicilios.
Un amplio dispositivo policial formado por la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC), el Servicio Cinológico y especialistas en Policía Judicial llevaron a cabo el registro simultáneo de las viviendas.
La Guardia Civil se incautó de 42 dosis de cocaína, más de 1.800 euros, instrumentos para el pesaje y envasado, papeles con anotaciones relativas al tráfico de drogas y múltiples armas blancas, entre otros.
La actuación finalizó con la detención de cuatro personas dos hombres y dos mujeres como presuntas autoras de los delitos contra la salud pública, por tráfico de droga y de pertenencia a organización criminal.
A dos de ellos, también se les atribuye la presunta autoría de delito de amenazas y; de estos dos, al varón, la de agresión sexual a menor de 16 años.
