La Asamblea Regional ha aprobado este miércoles una moción impulsada por Podemos-IU-AV, con los votos favorables de PP y Vox, que insta al Gobierno de España a la creación de una mesa de diálogo con representantes de los profesionales veterinarios para poner en marcha tanto una nueva normativa que garantice la salud pública como un sistema de monitorización y vigilancia de las prescripciones de antibióticos que cuente con el respaldo del sector.
La iniciativa, asimismo, reclama al Ejecutivo central que efectúe una ostensible rebaja del IVA de los servicios veterinarios, del actual 21% al 10%, y que reduzca la carga burocrática que afrontan los profesionales del sector en su trabajo cotidiano.
La formación morada no ha logrado, no obstante, obtener el apoyo suficiente para exigir la paralización inmediata del Sistema Informático Central de Control de Prescripciones Veterinarias de Antibióticos (PRESVET) y la derogación del Real Decreto 666/2023, por el que desde el 2 de enero se regula la prescripción, dispensación y el uso de medicamentos veterinarios. Ambas cuestiones conforman una normativa que, a juicio de la portavoz de la formación morada en el Parlamento autonómico, María Marín, está obstaculizando el trabajo de los veterinarios y afectando, por ende, "a la salud animal y pública".
Marín ha explicado durante su intervención que, a día de hoy, los profesionales veterinarios están obligados a introducir todas las prescripciones de medicamentos que realicen en el sistema PRESVET, una herramienta diseñada para controlar el uso de antibióticos en animales que, en la práctica, "limita" la capacidad de los sanitarios para "prescribir tratamientos" y "pone el riesgo el bienestar y la vida de los pacientes: los animales".
"Es intolerable que, con la excusa de la adaptación a una normativa europea que aspira a reducir las ventas antimicrobianas en un 50% en 2030, se llegue incluso a anular el criterio clínico de la profesión veterinaria", ha añadido Marín, que ha alertado que el sistema actual "imposibilita incluso la toma de decisiones rápidas en situaciones críticas".
"Se trata", ha concluido la portavoz, "de garantizar a los animales el acceso a los medicamentos en las condiciones óptimas de seguridad y eficacia, bajo la supervisión de quien tiene la capacidad y el conocimiento para hacerlo: el profesional de la veterinaria".
