La Consejería de Agua, Agricultura Ganadería y Pesca ha ejecutado actuaciones de mejora y modernización de regadíos de la comunidad de regantes de Ascoy, Benís y Carrasquilla, en el municipio de Cieza, en las que se ha invertido un total de 3,1 millones de euros y que benefician a cerca de 1.000 agricultores de la localidad y su entorno.
La consejera Sara Rubira visitó hoy algunas de estas nuevas infraestructuras junto al alcalde de Cieza y miembros de la junta rectora de la comunidad de regantes.
"Seguimos apostando por la mejora de los regadíos para que sean más eficientes y sostenibles. Las actuaciones que hemos impulsado en el municipio de Cieza permiten incorporar sistemas de riego más modernos para los cultivos, gracias a las líneas de ayuda impulsadas por el Gobierno regional", afirmó Rubira.
La consejera destacó que las actuaciones realizadas en Cieza son obras cofinanciadas para las que el Ejecutivo autonómico ha concedido más de 1,2 millones de fondos públicos y se enmarcan en las líneas de ayuda del Gobierno regional para la modernización de regadíos y la mejora de la eficiencia energética.
"Las actuaciones financiadas han permitido ejecutar infraestructuras que integran regulación de agua, renovación de equipos de bombeo y plantas fotovoltaicas de gran potencia, con el objetivo de optimizar la gestión del recurso hídrico, reducir costes energéticos y favorecer un uso más sostenible de la energía", detalló Rubira.
Nueva balsa de regulación
Durante la visita, se inspeccionó especialmente la nueva balsa de regulación, con 177.177 metros cúbicos de capacidad, dotada de equipos de bombeo de alta eficiencia y una instalación solar fotovoltaica con más de 1.094 kWp de potencia, que alimenta de forma prioritaria los bombeos necesarios para elevar el agua hasta la balsa de Loma Fonseca. Esta infraestructura permite consolidar la autonomía energética de los procesos de riego, reducir la dependencia de la red eléctrica y disminuir las emisiones asociadas al consumo energético.
También se destacó la implantación de plantas fotovoltaicas adicionales vinculadas a otras impulsiones de la red de riego, que, en su conjunto, suman más de 2 MW de potencia instalada y contribuyen a maximizar el aprovechamiento de energía renovable en la actividad agrícola de la zona.
