Una muesca en la oreja de los animales desveló su origen
La Guardia Civil ha recuperado varios corderos que han sido devueltos a su legítimo propietario
La Guardia Civil de la Región de Murcia, en el marco de la operación 'Persebas', ha detenido al presunto autor de tres delitos de robo con fuerza cometidos en explotaciones ganaderas de la comarca del Noroeste.
Las investigaciones se iniciaron el pasado mes de diciembre, cuando guardias civiles de los equipos ROCA (contra robos en el campo) tuvieron conocimiento de la sustracción de diversos lotes de corderos de granjas ubicadas en distintas pedanías de Caravaca de la Cruz.
El total de animales sustraídos alcanzaba el medio centenar de corderos lechales, de la raza segureña, valorados en más de 6.000 euros.
Los investigadores averiguaron que los robos se habían cometido de madrugada, aprovechando la nocturnidad para para forzar los accesos de las fincas y sustraer los animales más jóvenes.
Gracias a la estrecha colaboración que los equipos ROCA de la Guardia Civil mantienen con los ganaderos, los agentes obtuvieron indicios que pusieron el foco en un individuo que había sido visto, a bordo de un vehículo de alta gama, por parajes próximos a las fincas afectadas por los robos.
El avance de la investigación permitió localizar en Cehegín una explotación ubicada en la pedanía de Canara, donde el ahora detenido ocultaba varios animales.
Durante la inspección técnico-ocular, los agentes del Equipo ROCA, apoyados por especialistas del SEPRONA de la Benemérita, detectaron cuatro corderos cuya morfología y edad coincidían con los denunciados.
Una muesca en la oreja de los animales desveló su origen
Dos de estos animales, además, presentaban unas muescas en el cartílago de la oreja izquierda que el dueño hacía a los ejemplares nacidos de partos múltiples (mellizos). Los agentes observaron que estas marcas tenían heridas y costras recientes, lo que evidenciaba un intento desesperado del sospechoso por recortar y modificar las orejas de los animales para disimular la marca y ocultar así su origen.
Según se desprende de la investigación el detenido utilizaba esta finca, ubicada en Canara-Cehegín, para 'enfriar' el robo. Se trata de una técnica de distracción que consiste en mantener un objeto robado oculto por un tiempo prudencial antes de venderlo. En este caso, los corderos permanecían en esta finca unos días antes de ser ofrecidos a otros ganaderos y establecimientos de la zona a precios muy inferiores a los de mercado.
La operación 'Persebas' ha culminado con la detención de una persona a la que, hasta el momento, se atribuye la presunta autoría de tres delitos de robo con fuerza.
Los cuatro corderos recuperados por la Guardia Civil han sido devueltos a su legítimo propietario.
