La actuación, coordinada con la Fiscalía de Medio Ambiente, refuerza la vigilancia preventiva de las infraestructuras eléctricas
La Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor intensificó durante 2025 las labores de inspección y seguimiento de líneas eléctricas con el objetivo de reducir el riesgo que estas infraestructuras pueden suponer para la fauna silvestre. Esto ha permitido que en los cinco últimos años, los agentes medioambientales hayan revisado más de 1.000 apoyos y más de 120 kilómetros de tendidos eléctricos en diferentes puntos del territorio regional.
Estas actuaciones permitieron corregir, a lo largo de los últimos años, 130 apoyos eléctricos que presentaban riesgo para la avifauna, mediante la aplicación de medidas antielectrocución y anticolisión, consolidando así una estrategia preventiva basada en la vigilancia técnica continuada y en la mejora progresiva de las infraestructuras.
La secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, María Cruz Ferreira, destacó que "la protección de nuestra biodiversidad exige una labor constante y rigurosa de supervisión sobre aquellas infraestructuras que pueden generar impactos sobre la fauna, especialmente en zonas ambientalmente sensibles". En este sentido, subrayó que "la revisión sistemática de apoyos eléctricos y la promoción de su corrección es una herramienta eficaz para reducir la mortalidad de aves y garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental vigente".
Estas acciones están coordinadas con la Fiscalía de Medio Ambiente. El trabajo desarrollado por los agentes medioambientales se centra especialmente en aquellos tramos que presentan mayor riesgo potencial o que se localizan en áreas de especial valor ecológico. Para ello, aplican un protocolo técnico que incluye la inspección periódica de los tramos seleccionados, la documentación detallada de cada apoyo, la clasificación de las incidencias detectadas y la remisión de la información a los órganos competentes para su tramitación y subsanación.
Durante 2025 se realizó el seguimiento de 64 localizaciones de líneas eléctricas, con un total de 200 inspecciones distribuidas por todas las comarcas de la Región. Este modelo de trabajo preventivo, que se viene desarrollando de forma continuada en los últimos años, permite actuar de manera temprana sobre los puntos de mayor riesgo y avanzar en la adecuación progresiva de las infraestructuras a los criterios técnicos establecidos.
La secretaria autonómica señaló que "este esfuerzo responde a una estrategia de vigilancia activa y mejora continua que sitúa la prevención en el centro de la política ambiental regional". Asimismo, añadió que "la coordinación con la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo refuerza el carácter riguroso de estas actuaciones y evidencia el compromiso del Gobierno regional con la protección efectiva de la biodiversidad".
Con esta línea de trabajo, el Ejecutivo autonómico consolida un sistema de seguimiento técnico que combina la inspección sobre el terreno con la tramitación administrativa necesaria para promover la corrección de las instalaciones que presentan riesgos. La mejora de los apoyos eléctricos y la reducción de puntos peligrosos para la avifauna contribuyen a minimizar impactos y a garantizar una convivencia equilibrada entre el desarrollo de infraestructuras y la conservación del patrimonio natural de la Región de Murcia.
