El diputado de VOX en la Asamblea Regional de Murcia, Antonio Martínez Nieto, ha querido aclarar el sentido de sus palabras pronunciadas durante el debate parlamentario celebrado en torno a la elaboración de una Ley de Cuidados Paliativos, tras la polémica generada por la interpretación interesada de sus declaraciones.
Martínez Nieto ha subrayado que cuando hizo referencia a “combatir, incluso con violencia” la aberración moral del aborto y la eutanasia, en ningún caso se refería a ningún tipo de agresión física ni a la violencia material, rechazando de forma tajante cualquier manifestación de violencia.
“Siempre rechazaremos cualquier tipo de violencia, no cabe duda alguna sobre esto. De hecho, como saben, somos el partido que más violencia física sufre”, ha señalado el diputado de VOX, recordando además las situaciones de hostigamiento que sufren miembros de su formación en distintas regiones de España.
En este sentido, ha explicado que su intervención se refería exclusivamente a una resistencia firme, decidida e intransigente en el terreno de las ideas, la ley, la cultura y la movilización social, en el marco del debate político y legislativo sobre la vida y los cuidados paliativos.
“Ni siquiera la presidenta de la Asamblea Regional me dijo que había que rectificar. Entendió perfectamente que mis palabras estaban en el terreno y en el ámbito de la lucha cultural, que es por desgracia donde la izquierda nos ha arrojado, nos ha metido en esta polarización política, donde, con su violencia institucional y con su violencia también a veces física contra nosotros, nos vemos arrojados a un entorno de polarización política que, desgraciadamente, es en el que se encuentra España en estos momentos”, ha añadido.
Finalmente, Martínez Nieto ha criticado lo que considera una estrategia recurrente de la izquierda para desviar la atención del fondo del debate: “La izquierda intenta, una vez más, crear cortinas de humo con falsas acusaciones de violencia para ocultar su verdadera cara”.
“Su objetivo es silenciar el debate, imponer su agenda ideológica y evitar cualquier discusión sobre la cultura de la vida y la muerte”, ha concluido.
