Un nuevo frente de conflicto se abre para la consejería de presidencia, portavocía, acción exterior y emergencias

Fuente:

Un nuevo frente de conflicto se abre para la consejería de presidencia, portavocía, acción exterior y emergencias

Tras el último artículo publicado en prensa afirmando que la Comunidad sale al rescate del Consorcio de Bomberos ante el atasco de expedientes, el personal técnico y administrativo que presta sus servicios en la Unidad Central decide romper su silencio durante años, ante la falta de respeto de la Consejería.

Entiende el personal que la Consejería con estas declaraciones al amparo de una pretendida encomienda de gestión pretende tapar su mala o ausente gestión, queriendo públicamente, y de forma acusatoria responsabilizar de ello a este personal para justificar ante los bomberos y ante la sociedad, que los responsables como siempre no son ellos, son otros; precisamente los que llevan rescatando a la Comunidad Autónoma durante décadas..

Y es que tras el actual clima de confrontación que se prolonga durante meses entre Consejería y personal, incluyendo chirigotas, artículos en prensa, debates en la Asamblea, la realidad muestra una cara mucho más dura de una Administración que nació como una pequeña organización y se ha convertido en una compleja estructura muy politizada, dejando en ocasiones, olvidada la importancia del servicio que se presta.

El Consorcio se constituyó en 1992, con personal laboral y parques de bomberos y camiones cedidos por los Ayuntamientos,  creándose una pequeña organización, de 50 trabajadores y un presupuesto de 900.000 de las entonces pesetas habiéndose convertido en  2026, en una Administración con un presupuesto  de 40 millones de euros, 350  funcionarios, 150 camiones y  15 parque de bomberos, y el personal que ha dirigido durante los últimos años esta organización  es infinitamente menor que en su inicios: durante años, 3 técnicos operativos,  una secretaria-interventora, una técnico de gestión, una administrativa,  una  auxiliar y un subalterno han logrado construir la actual estructura del  Consorcio, llevando el Consorcio como podían, sin medios técnicos, sin apoyo informático,  sin personal.

A lo largo de los años desde su creación, se han sucedido cambios de gobierno, cambios de Consejeros, Directores Generales, Gerentes (tres Gerentes en ocho meses), y la incorporación de más personal técnico y administrativo nunca ha sido opción.

Esa ha sido la realidad del Consorcio durante años: trabajadoras y trabajadores que desconocen lo que es la conciliación laboral, trabajadores que viven enganchados al portátil y al móvil para ir firmando en el cine, en una fiesta o de compras, trabajadores que, aun siendo escasos , ha sido capaces de llevar el CEIS , sin saber a qué Consejería enviarlos, experimento en las mociones de censura y  en los pactos de gobernanza.

Estas trabajadoras/es han sido los grandes olvidados, por su silencio, por su lealtad siendo al mismo tiempo, diana fácil para políticos, cuando hay problemas.

La razón de ser del Consorcio es el cuerpo de bomberos, pero no se puede despreciar y atacar a quien ha sustentado esa magnífica labor; no es posible mantener una administración de esta entidad sin personal administrativo y técnico,  y querer dirigirlo desde fuera del Consorcio, desautorizando a esta estructura para conseguir desestabilizarla y arremeter contra ella, en un ataque feroz hacia el personal funcionario, en algunos casos de forma individualizada incluso.

Estas trabajadoras y trabajadores  desmienten que haya  un atasco de expedientes en el Consorcio y mucho menos con el personal con el que cuenta: responsabilizar a los trabajadores de esta Administración de una mala gestión política,  no es estar a la altura de una Administración que carga  con un Gerente a la cabeza,  incapaz de gestionar esta Organización, de tener un proyecto claro, de aprobar un Acuerdo Marco, de dotar al Consorcio de personal y material suficiente,  de pagar a los proveedores según los plazos de pago establecidos en las Leyes, oposiciones de cabos y sargentos absolutamente necesarias para la estructura, paralizadas casi un año,  ofertas de empleo público caducadas, comisiones de servicios personalizadas,  discriminación en las condiciones de trabajo y un largo etcétera desde la asunción de competencias de emergencias,  por la Consejería de Presidencia actual.

Se necesita un proyecto estable que incorpore personal operativo y administrativo, pero en aras de completar la estructura que ha sustentado este servicio, no para desprestigiarla.

Esa es la foto final del Consorcio; personal técnico y administrativo que lleva rescatando en silencio a la Comunidad Autónoma, durante más de tres décadas. 

Un nuevo frente de conflicto se abre para la consejería de presidencia, portavocía, acción exterior y emergencias - 1, Foto 1
Murcia.com